Rusia. El bombardeo impactó contra la planta estatal Avitek, que produce componentes clave para la defensa antiaérea del Kremlin. Las autoridades regionales confirmaron que la ofensiva provocó además más de 25 heridos, mientras Kiev reivindicó el golpe estratégico.
Un misil de crucero ucraniano Flamingo impactó este viernes por la mañana contra las instalaciones de la empresa militar Avitek, en la región rusa de Kirov, a unos 800 kilómetros al noreste de Moscú. El ataque contra la planta de producción de sistemas de defensa antiaérea y componentes aeronáuticos dejó un saldo trágico de seis trabajadores fallecidos y decenas de heridos, lo que encendió las alarmas en el territorio que administra el Kremlin por la profundidad de la incursión enemiga.
El gobernador de la región de Kirov, Alexander Sokolov, utilizó sus canales oficiales para dar el reporte de los daños personales en la fábrica estatal. Sokolov detalló el impacto del bombardeo: “Como consecuencia del ataque del régimen de Kiev contra una empresa, por desgracia, hay 32 víctimas. Seis de ellas fallecieron en el acto”. El funcionario provincial agregó que los sobrevivientes ya reciben la asistencia médica correspondiente y que el gobierno regional brindará apoyo inmediato a los familiares de los operarios fallecidos.
La planta atacada posee un rol clave en el esquema de abastecimiento de las fuerzas armadas rusas, ya que cuenta con un ciclo de producción completo que abarca desde la fundición de metales hasta el ensamblaje final de los equipos. Varios canales informativos locales indicaron que la firma se dedica a la fabricación de piezas para la aviación militar y sistemas de defensa antiaérea del ejército ruso. Fuentes del sector de defensa ucraniano señalaron que la fábrica Avitek participa activamente en la producción del sistema de defensa aérea Tor y suministra componentes para los motores de los misiles Kh-101 y Kh-59M2, además de fabricar los asientos eyectables que utilizan los cazas de combate Su-34 y Su-57.
Por su parte, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, se refirió al golpe estratégico a través de sus redes sociales y ratificó que la compañía afectada provee de insumos básicos al poder aéreo del Kremlin. En paralelo, el cofundador de la empresa militar ucraniana Fire Point, Denys Shitilierman, publicó imágenes del lanzamiento del misil Flamingo momentos antes de que se registrara la detonación en Kirov. Testigos que presenciaron el ataque confirmaron que la explosión ocurrió cerca de las seis de la mañana y destruyó parte de los talleres de la planta, que ya se encontraba bajo sanciones internacionales desde el inicio del conflicto en 2022.
La jornada de violencia también tuvo su réplica en territorio ucraniano, donde las fuerzas rusas respondieron con un bombardeo a plena luz del día en la región de Kiev. El ataque del Kremlin provocó la muerte de seis civiles y dejó decenas de heridos en un predio donde se realizaba un encuentro sectorial. El dueño del fabricante privado de drones First Contact, Valeri Borovik, aportó detalles sobre el blanco elegido por las fuerzas rusas: “Rusia habría alcanzado, en este ataque llevado a cabo a última hora de la mañana del viernes, una exhibición de armamento”. La versión sobre el objetivo fue ratificada por el Consejo de Fabricantes de Armas de Ucrania, que confirmó la presencia de referentes de la industria militar en el lugar del siniestro.
