EE.UU. -Nueva York, 27 septiembre Al menos una persona murió, más de 130.000 usuarios quedaron sin suministro eléctrico y cientos de vuelos fueron cancelados por un fuerte temporal que provocó inundaciones y daños en la costa este de Estados Unidos.
Una potente tormenta conocida como nor’easter golpeó durante el fin de semana una amplia zona del noreste del país con intensas lluvias, fuertes vientos, marejadas e inundaciones costeras, mientras las autoridades mantenían este domingo las advertencias ante la persistencia del fenómeno.
La víctima fatal es un trabajador de 56 años de la Autoridad de Vivienda de la ciudad de Nueva York (NYCHA), quien murió el sábado al caerle un árbol encima en un estacionamiento de Brooklyn.
El hombre fue trasladado al hospital Brookdale University, donde se constató su fallecimiento, mientras que otras cuatro personas resultaron heridas en Brooklyn por la caída de otro árbol.
El temporal afectó una extensa franja desde Carolina del Norte hasta Nueva Inglaterra y provocó inundaciones en zonas de Nueva York, Nueva Jersey y otros estados de la costa atlántica.
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, declaró el estado de emergencia para distintos condados, entre ellos Bronx, Kings —que incluye Brooklyn—, Nassau, Manhattan, Queens, Richmond, Suffolk y Westchester.
Nueva Jersey también declaró el estado de emergencia ante las inundaciones costeras y los fuertes vientos. La tormenta derribó árboles y tendidos eléctricos y dejó en algún momento a más de 130.000 hogares y comercios sin electricidad en el noreste y la región del Atlántico Medio. Además, el fenómeno provocó importantes complicaciones en el transporte aéreo.
Según datos de FlightAware citados por medios estadounidenses, durante el fin de semana se registraron más de 400 vuelos cancelados y miles de demoras, con afectación en importantes aeropuertos de la región. Boston, Nueva York y Filadelfia estuvieron entre las grandes ciudades alcanzadas por el temporal.
En zonas costeras, la combinación de los fuertes vientos con las mareas elevadas provocó inundaciones de calles y viviendas, mientras que las autoridades debieron cerrar caminos y recomendaron evitar las áreas próximas al mar.
El Servicio Meteorológico Nacional estadounidense advirtió que el sistema avanzaba lentamente y continuaría provocando lluvias, ráfagas y condiciones peligrosas en distintos sectores del noreste.
El centro de la tormenta permanecía este domingo al sur de Long Island y al este del norte de Nueva Jersey, y los meteorólogos estimaban que se mantendría en la región durante varias horas más. También se registraron fuerte oleaje y peligrosas corrientes marinas a lo largo de la costa, mientras las autoridades mantenían alertas por nuevas inundaciones, coincidieron.
NA
