En profundidad
El Santuario del Santo Sepulcro, ubicado en el corazón de la Tierra Santa, es uno de esos edificios que transmiten la sensación de caos. Fue construido durante la época romana y posteriormente se ha sometido a numerosas reconstrucciones. Las recientes investigaciones han permitido seguir descifrando sus secretos, aunque los expertos aseguran que todavía queda mucho por conocer.
Desde hace algunos años, los arqueólogos de la Sapienza son los encargados de dirigir los trabajos de excavación en este edificio y de buscar evidencias que se correspondan o contradigan antiguos testimonios. Este proyecto tuvo que contar con el acuerdo de los custodios católicos romanos, armenios y greco-ortodoxos.
Los hallazgos arqueobotánicos han sido especialmente interesantes para nosotros, a la luz de lo mencionado en el Evangelio de Juan, cuya información se considera escrita o recopilada por alguien familiarizado con Jerusalén en ese momento», dijo la profesora Francesca Romana Stasolla al Times of Israel.
El equipo también encontró capas que datan de la Edad de Hierro, entre las que se incluyen objetos como cerámica, lámparas de aceite y muestras de suelo. Y aunque el trabajo se ha visto interrumpido por la cercanía de la Semana Santa, prevé realizar pruebas adicionales en la tumba de mármol encontrada en el recinto para averiguar más información sobre la muerte de Jesús.
