Una escuela argentina fue elegida entre las 50 mejores del mundo

El colegio privado María de Guadalupe, ubicado en Tigre, fue seleccionado entre las 50 mejores escuelas del mundo según el World’s Best School Prizes 2024. Este reconocimiento se dio en una competencia que incluyó a miles de escuelas de más de 80 países. En octubre se anunciarán los cinco ganadores que recibirán 10.000 dólares cada uno.

El colegio María de Guadalupe, que tiene solo 12 años de historia, se encuentra en el barrio Las Tunas de Pacheco, Buenos Aires, y atiende a 700 alumnos desde nivel inicial hasta secundaria. La mayoría de sus estudiantes provienen de contextos de alta vulnerabilidad: el 73% de los padres no completó la secundaria, el 62% vive en condiciones de precariedad habitacional y el 47% en hacinamiento.

A pesar de estas dificultades, el colegio logró tres hitos importantes: una tasa de retención escolar del 99%, un rendimiento académico similar al de estudiantes de clases altas medido por las pruebas Aprender, y una alta tasa de inserción en el mercado laboral o en estudios superiores (87%).

María Luz Diez, directora de Desarrollo Institucional, explicó que estos logros son el resultado de un esfuerzo conjunto con voluntarios, familias, ONG, empresas y universidades. “La escuela sola no puede. Nuestras puertas están siempre abiertas y estamos en continuo contacto con las empresas y universidades”, señaló.

El premio World’s Best School Prizes 2024, organizado por T4 Education junto con Accenture, American Express y la Fundación Lemann de Brasil, seleccionó al colegio en la categoría de “Colaboración con la Comunidad”. El jurado incluye a expertos y líderes de todo el mundo, entre ellos los argentinos Esteban Bullrich y Mercedes Miguel. Además, el público puede votar por su escuela favorita en la web.

Educación de calidad en un barrio popular

Fundado en 2012 por la asistente social María Paz Mendizábal y el empresario Roberto Souviron, el colegio María de Guadalupe nació con la misión de ofrecer una educación de calidad en un barrio con escasa oferta educativa. Su objetivo es crear un modelo educativo eficiente y replicable en otros barrios de similares características.

El colegio implementó programas innovadores para evitar la deserción escolar y fomentar la continuidad en estudios superiores o el acceso a empleos formales. Entre estos programas se destacan:

  1. Orientación vocacional: en los últimos dos años de secundaria, los estudiantes reciben herramientas para planificar su futuro, con el apoyo de empresas y universidades.
  2. Mentorías: los alumnos son conectados con profesionales que actúan como mentores, ayudándoles en su transición a la vida laboral o académica.
  3. Programa de inclusión laboral: enfocado en promover el trabajo formal, ofrece capacitación en habilidades sociolaborales, digitales y de logística.

Financiación y expansión

La financiación del colegio proviene de varias fuentes: el 12,5% de las cuotas de las familias, el 29,4% de donaciones y el 58,1% de subvención estatal que cubre los salarios docentes. Diez enfatiza la importancia de la formación continua de los docentes y la colaboración con voluntarios, ONG y empresas para el crecimiento conjunto.

Este año, el equipo directivo replicó su modelo en Garín con la apertura de la escuela Rosario Vera Peñaloza, que ya cuenta con 225 alumnos y proyecta llegar a 1.125. Este nuevo proyecto busca continuar desafiando las estadísticas y demostrar que el «efecto cuna» puede ser superado.