El Gobierno de Uruguay decretó este martes la emergencia sanitaria en todo el territorio nacional luego de confirmarse la presencia de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (IAAP) H5 (gripe aviar) en aves silvestres.
La medida fue impulsada por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) tras la detección de focos en los departamentos de Maldonado, Rocha y Canelones. El ministro Alfredo Fratti informó que los casos confirmados alcanzan a diez animales silvestres en la zona este del país.
El primer hallazgo se registró el 20 de febrero en un cisne coscoroba en la Laguna Garzón, lo que derivó en un operativo sanitario en un radio de cinco kilómetros. También se reportaron detecciones en el arroyo Solís Grande.
Medidas estrictas para frenar la propagación

Ante el escenario sanitario, las autoridades dispusieron una serie de restricciones preventivas:
- Suspensión de eventos vinculados a aves, como ferias, remates y exposiciones.
- Restricción del traslado de aves de traspatio y de aquellas no registradas en el Sistema de Monitoreo Avícola.
- Aislamiento obligatorio en espacios cerrados y techados para aves de traspatio y del sistema productivo “Free Range”.
- Exhortación a la población a no manipular aves enfermas o muertas y notificar de inmediato cualquier caso sospechoso.
El objetivo es contener la propagación del virus y proteger tanto al sector productivo como a la fauna silvestre.
Impacto regional y exportaciones
El brote también tuvo repercusiones en Argentina. El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) confirmó un caso de IAAP H5 en aves de corral en la localidad bonaerense de Ranchos, lo que derivó en la suspensión temporal de exportaciones de productos aviares hacia países que exigen estatus sanitario libre de la enfermedad.
Pese a la gravedad de la situación, tanto Fratti como las autoridades argentinas aclararon que no existe riesgo para el consumo humano de carne aviar ni de huevos, por lo que el abastecimiento interno continuará con normalidad en ambos países.
