Con el inicio de las vacaciones de invierno 2026, una familia integrada por dos adultos y dos niños necesita destinar al menos $156.600 para disfrutar de una salida que incluya cine y una comida rápida. El cálculo surge de un relevamiento de Focus Market, que analizó los costos de las principales propuestas recreativas en el país y el comportamiento de consumo de los hogares en este período.
El estudio indica que este plan representa un incremento del 23% respecto de las vacaciones de invierno de 2025, cuando la misma actividad demandaba $94.700.
El mayor gasto corresponde a las entradas de cine. Cuatro tickets generales alcanzan los $71.200 ($17.800 por persona), mientras que un combo familiar de pochoclos y bebidas tiene un valor de $45.000. A eso se suma una cena en un local de comidas rápidas para cuatro personas, cuyo costo parte desde los $40.400.
El informe también relevó otras alternativas de entretenimiento disponibles durante el receso escolar. Entre ellas, los parques de diversiones ofrecen pases desde $25.000 por persona con compra anticipada, mientras que un bioparque cobra $52.800 por la entrada de un adulto residente y $44.890 para niños de entre 3 y 10 años.
En el caso de los espectáculos, Disney On Ice presenta entradas con valores que van desde $110.000 hasta $200.000, según la ubicación. Las experiencias inmersivas de realidad virtual cuestan entre $40.000 y $50.000 por persona, aunque algunos establecimientos ofrecen un paquete familiar para cuatro integrantes por $120.000.
Otra de las propuestas tradicionales es la Exposición Rural, donde la entrada online tiene un valor de $16.500, con la posibilidad de acceder a un paquete familiar 4×3 por $49.500. En tanto, las obras de teatro parten desde los $20.000, dependiendo de la sala y la ubicación elegida.
Al analizar las tendencias de consumo, el director de Focus Market, Damián Di Pace, sostuvo que “las familias planifican con anticipación, comparan precios y buscan promociones, descuentos bancarios, beneficios con billeteras virtuales y paquetes que permitan optimizar el presupuesto”.
Además, agregó que “más que resignar el ocio, el consumidor busca maximizar el valor de cada salida, una tendencia que refleja un consumo más estratégico y orientado a la relación costo-beneficio”.
El relevamiento también señala que las actividades gratuitas organizadas por municipios, museos y centros culturales continúan siendo una de las opciones más elegidas durante las vacaciones de invierno. Talleres, espectáculos y propuestas recreativas con acceso libre o reserva previa permiten reducir los gastos sin dejar de ofrecer alternativas para disfrutar en familia.
