Posadas. El presidente del Tacurú Social Club de Posadas, Pablo Sebastián Ciejovicz, fue víctima de una violenta agresión mientras participaba de un torneo de golf en las instalaciones de la institución. El hombre recibió dos golpes con un palo de madera, uno en la cabeza y otro en la espalda, y debió ser examinado por médicos policiales, quienes constataron las lesiones.
El episodio ocurrió el pasado sábado, alrededor de las 17, aunque fue dado a conocer públicamente este miércoles mediante un comunicado difundido por la institución deportiva.
De acuerdo con la denuncia policial y la información proporcionada por el club, el conflicto comenzó cuando se solicitó a un grupo de personas ajenas a la institución que abandonaran el predio, debido a que estaban provocando disturbios, profiriendo insultos y lanzando amenazas contra los participantes del torneo.
Lejos de retirarse, los involucrados habrían reaccionado violentamente y arrojado una estaca de madera y una pieza de hormigón de importantes dimensiones contra quienes se encontraban en el lugar. Ambos elementos pudieron ser esquivados, según el relato de la institución.
Sin embargo, la situación escaló cuando uno de los presentes agredió físicamente a Ciejovicz, golpeándolo con un palo de madera en la cabeza y la espalda.
La violencia de los impactos provocó que el elemento utilizado terminara partiéndose, dejando extremos astillados y filosos. La intervención de otros socios permitió detener la agresión y evitar que continuara el ataque.
“Las consecuencias podrían haber sido irreparables”
Tras el hecho, el presidente del Tacurú Social Club presentó una denuncia ante la Policía de Misiones y fue examinado por profesionales médicos de la fuerza, quienes constataron las lesiones sufridas.

“Hoy puedo contar lo sucedido, pero las consecuencias podrían haber sido irreparables. Recibí dos golpes de importancia, uno de ellos directamente en la cabeza”, expresó Ciejovicz.
El dirigente deportivo también destacó la intervención de los socios que se encontraban en el lugar, quienes lograron frenar la agresión.
“Afortunadamente, gracias a la intervención de otros socios, no estamos lamentando una tragedia”, manifestó.
Denuncian antecedentes de amenazas y destrozos
Desde el Tacurú Social Club aseguraron que el ataque no constituye un episodio aislado, sino que existen antecedentes de conflictos con personas que habrían ingresado sin autorización a las instalaciones.
Según la denuncia, estos hechos incluyeron amenazas, disturbios y daños materiales tanto en la cancha de golf como en otros sectores del predio, pese a que se trata de una propiedad privada delimitada por un muro perimetral.
La institución manifestó su preocupación por la escalada de violencia, que pasó de los daños materiales a una agresión física contra su máxima autoridad.
En ese contexto, Ciejovicz remarcó que el club mantiene una relación cercana con los vecinos de los barrios Miguel Lanús, Los Paraísos y Madariaga, y sostuvo que los conflictos protagonizados por algunas personas no deben perjudicar ese vínculo.
“Tenemos una relación extraordinaria con muchísimos vecinos que nos acompañan, colaboran y nos ayudan a cuidar el club. Son parte de nuestra vida cotidiana y queremos agradecerles profundamente”, señaló.
Dos personas fueron demoradas
Luego de la agresión, la colaboración de vecinos, socios y otras personas permitió localizar a quienes fueron señalados como involucrados en el episodio.
Según informó el Tacurú Social Club, efectivos del Comando Radioeléctrico y de la Policía de Misiones procedieron a la demora de dos personas, mientras que las actuaciones fueron puestas en conocimiento de las autoridades judiciales correspondientes.
Desde la institución agradecieron el trabajo policial y la colaboración de quienes aportaron información para identificar a los sospechosos.
Finalmente, Ciejovicz insistió en la necesidad de garantizar condiciones de seguridad para los socios, trabajadores y familias que concurren al predio.
“Me tocó a mí porque estaba allí y fui quien pidió que se retiraran. Pero podría haber sido cualquier otra persona. No podemos esperar a que alguien sufra una lesión para comprender la gravedad de estos hechos”, concluyó.
PE
