EE.UU. Estados Unidos vivió una noche de tensión y violencia en varias ciudades, especialmente en Los Ángeles y San Francisco, en el marco de las masivas protestas contra las recientes medidas migratorias del presidente Donald Trump. La situación se descontroló luego del envío de 2000 efectivos de la Guardia Nacional, ordenado por el mandatario para contener las movilizaciones convocadas por organizaciones de la comunidad hispana.
El conflicto estalló el domingo por la tarde, cuando miles de manifestantes salieron a las calles en rechazo a lo que consideran una “militarización del espacio público” y una persecución sistemática contra los migrantes. Poco después del despliegue, se produjeron enfrentamientos directos con las fuerzas de seguridad. Patrulleros fueron destrozados, varios de ellos incendiados, y se registraron columnas de humo negro en distintos puntos de Los Ángeles.
En redes sociales circularon videos impactantes: se ve a manifestantes arrojando piedras, golpeando autos policiales con palos y prendiendo fuego a vehículos eléctricos, incluidos cuatro autos autónomos de Waymo. Las fuerzas del orden respondieron con gases lacrimógenos para dispersar a la multitud, alegando que se trataba de una reunión “ilegal”.
Desde su cuenta en la red Truth Social, Trump exigió una respuesta inmediata: “Se ve muy mal en L.A. ¡¡¡TRAIGAN A LAS TROPAS!!!”, escribió, además de instar al jefe de policía de Los Ángeles, Jim McDonnell, a arrestar a los manifestantes que llevaran máscaras.
La policía de San Francisco informó que unas 60 personas fueron detenidas al cierre del domingo, luego de ataques a inmuebles públicos y vehículos policiales. En un comunicado difundido por la red social X, indicaron: “La situación degeneró durante una manifestación cuando varios de los participantes se volvieron violentos, atacando varios inmuebles y un vehículo de la policía”, informó el portal TN.
