Un nuevo brote de rabia paresiante fue detectado en Roca Chico, Misiones, y las autoridades ya han implementado medidas de control. La vacunación y el trabajo conjunto con el SENASA han sido fundamentales para contener el brote y prevenir la propagación de la enfermedad.
Un nuevo brote de rabia paresiante se confirmó en la localidad de Roca Chico, Misiones, diagnosticado por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA). Según Carlos Caraves, subsecretario de Producción y Desarrollo Animal, el brote ya se encuentra bajo control desde la semana pasada. “Estamos muy contentos de poder trabajar siempre en conjunto con el SENASA y con los vacunadores que pertenecen a la Fundación de Asuntos Agrarios”, afirmó Caraves.
El brote se detectó en un pequeño productor de la zona afectada, que incluye áreas como Roca, Campo Viera y Alberdi. El subsecretario explicó que las autoridades ya tomaron medidas efectivas para controlar la situación, incluyendo la vacunación de campos grandes y el soporte técnico para campos pequeños en un radio de 10 kilómetros. “Lo mejor que podemos hacer es tratar de vacunar para aquellos productores que tienen poca cantidad de animales o que les cuesta”, señaló.
Caraves detalló el protocolo que se sigue ante la detección de un caso sospechoso. “Cuando hay un animal que camina recto, babea o muestra comportamientos irregulares, pedimos a los productores que no toquen la boca del animal y notifiquen a las autoridades competentes”, explicó. La notificación puede ser dirigida al Ministerio del Agro, SENASA, la municipalidad, la policía o el hospital local.
Una vez que se confirma un caso positivo, el procedimiento incluye el envío de muestras al laboratorio de Candelaria para su análisis. “Una vez confirmado su positivo, lo informa el doctor Torqueden Stevenson y nos envía una nota para que podamos asistir a los productores”, mencionó Caraves, destacando la importancia del diagnóstico rápido para evitar pérdidas significativas en el rodeo de cría.
La campaña de vacunación contra la aftosa también juega un papel crucial en la estrategia de prevención. Caraves informó que la campaña avanza exitosamente, con una cobertura de vacunación entre el 80% y el 90%. “Nos han felicitado en SENASA por el mejoramiento en la cantidad de animales vacunados y la logística”, agregó, agradeciendo al coordinador de aftosa, Andrés Moleta, y al equipo de trabajo.
En relación con la rabia, el subsecretario destacó la asistencia técnica brindada a pequeños productores, quienes a menudo no vacunan a sus animales. Esta enfermedad zoonótica, que puede transmitirse a humanos, requiere de una atención especial por parte del Ministerio del Agro. “Hace poco tuvimos un caso en enero, donde un productor había puesto la mano en una vaca enferma, y rápidamente activamos un protocolo”, recordó Caraves.
El Ministerio de Salud Pública también desempeña un papel fundamental en la gestión de estos brotes, manteniendo un contacto constante con el Ministerio del Agro. “Estoy muy contento de poder trabajar con toda la estructura del Gobierno de la provincia de manera ordenada”, comentó Caraves, subrayando la importancia de la colaboración interinstitucional.
En caso de un posible contagio en humanos, se activa un protocolo de vacunación inmediata para las personas que estuvieron en contacto con el animal infectado. Este enfoque coordinado busca proteger tanto la salud pública como la integridad del sector ganadero en la región.
La respuesta eficiente y coordinada de las autoridades provinciales y nacionales ha sido clave para controlar el brote de rabia en Roca Chico. La implementación de campañas de vacunación y la colaboración interinstitucional aseguran una gestión eficaz frente a esta amenaza zoonótica.
Fuente: MO
