La tensión en el sector yerbatero de Misiones creció al ritmo de los precios que se desplomaron y las respuestas que no llegaron. En diálogo con Radio Up, Luis Andruszyszyn anticipó lo que podría ser un nuevo capítulo de lucha en las rutas: “Todavía no estamos resignados. Quedan muchas batallas por delante”.
Frente al escenario de pagos a largo plazo, precios por debajo del convenio y ausencia total del Estado, el dirigente señaló que se reactivaron contactos entre grupos de productores que antes estaban enfrentados. “Hoy se están hablando grupos que discutieron cosas muy superfluas y ahora están dialogando cómo vamos a encarar la lucha”.

La protesta, según advirtió, será más virulenta: “Ya no nos vamos a ir tan fácil si nos toca tocar la ruta. Esta lucha va a ser mucho más dura”. La decisión, dijo, es colectiva: “Estamos corrigiendo errores y no nos vamos a dejar. Por lo menos, vamos a hacer las cosas bien hechas. No nos morimos arrodillados, vamos a morir de pie”.
Uno de los mayores temores del sector es el éxodo rural. “Si esta situación no cambia, va a haber muchas ventas de chacras y migración de jóvenes”, aseguró. De hecho, explicó que muchos chicos ya partieron a Brasil en busca de cosechas mejor pagadas, mientras que en Misiones el panorama es “administrar la miseria”.

El golpe económico, además, paralizó la mejora de infraestructura rural: “Hoy no pueden comprar goma para el tractor. Volvimos a lo que era antes”, graficó. Para él, la desregulación de precios se hizo “en beneficio de algunos industriales”, y responsabilizó a funcionarios nacionales que “les llenan la oreja” y legislan para ellos.
Luis también pidió un gesto claro del gobierno provincial: “O el gobernador nos acompaña a Buenos Aires o nosotros lo acompañamos a él para plantarnos ante el Gobierno Nacional”, sostuvo, dejando en claro que la salida es política, pero también combativa.
Fuente: RU
