Ucrania. En un intento por enfrentar la crítica escasez de soldados, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, firmó este martes una ley que habilita el reclutamiento voluntario de personas mayores de 60 años. La medida se da en el contexto de una guerra prolongada con Rusia y la dificultad del gobierno ucraniano para incorporar nuevas tropas al frente.
Según el texto legal publicado por el Parlamento ucraniano, los mayores de 60 podrán integrarse al ejército en funciones no combatientes, siempre que superen un examen médico y sean evaluados positivamente por las autoridades militares. Posteriormente, deberán atravesar un período de prueba de dos meses para confirmar su aptitud para el servicio. La norma no establece un límite máximo de edad.
Crisis de personal en las Fuerzas Armadas de Ucrania
Desde hace meses, Ucrania experimenta una disminución sostenida en el número de soldados disponibles, mientras enfrenta intensos ataques rusos, especialmente en el este del país y en zonas como la región de Sumi, al norte.
Ante la falta de nuevas incorporaciones, el gobierno implementó en abril de 2024 una reducción en la edad mínima para el reclutamiento obligatorio, que pasó de 27 a 25 años. Además, lanzó programas con incentivos financieros dirigidos a jóvenes de entre 18 y 24 años, pero estas estrategias no lograron los resultados esperados.
El sistema actual de movilización ha sido cuestionado por amplios sectores de la sociedad ucraniana, que lo consideran ineficiente, arbitrario y permeado por la corrupción. Esta percepción, sumada al desgaste de una guerra que se prolonga desde 2022, genera rechazo entre los potenciales reclutas.

La ley marcial impide que los hombres en edad adulta salgan del país, salvo bajo circunstancias excepcionales. En ese contexto, muchos ucranianos intentan evitar las zonas urbanas para escapar de las patrullas de reclutamiento, mientras que otros recurren al soborno o a rutas clandestinas para huir del país, incluso poniendo en riesgo sus vidas.
Con la incorporación de mayores de 60 años, el gobierno busca ampliar su base de voluntarios y reforzar áreas logísticas, administrativas o técnicas del ejército, sin comprometer la salud de los posibles reclutas.
La decisión, sin embargo, despierta nuevas preguntas sobre la sostenibilidad del conflicto y los costos humanos que Ucrania está asumiendo en el esfuerzo por resistir la invasión rusa.
