A diferencia de lo ocurrido en la zona de Cruce Caballero hace tres semanas, cuando un tornado afectó una franja bien demarcada y con alto nivel de destrucción, en la noche del sábado 3 se desarrolló una serie de eventos climáticos en el Nordeste de la provincia con afectaciones extendidas en zonas rurales. En estos puntos, el impacto de los fuertes vientos dañó infraestructura eléctrica, además registrarse viviendas y galpones destechados, caída de árboles, postes y problemas en los sistemas de bombeo de agua. En estas zonas rurales la conectividad se vio reducida, por lo que recién fueron relevadas el domingo.
Una de las localidades más impactadas fue Pozo Azul, donde hay servicio en media tensión desde San Pedro pero se encuentra afectada la línea que llega desde Eldorado. Los daños más importantes se registraron sobre la Ruta Provincial 17 con árboles sobre la infraestructura. Los equipos especializados en líneas de Transmisión avanzan con el recambio de postes y el retensado de conductores para reponer el suministro. En paralelo, distintas picadas están sin energía porque las líneas rurales quedaron dañadas.
En Piñalito Norte, la subestación que alimenta a la zona urbana permanece fuera de servicio y los equipos técnicos remplazan postes en la línea de 13,2kV. En San Antonio, el servicio se mantiene mediante generación térmica en isla debido a que el tramo de la línea de 33 kV desde Bernardo de Irigoyen presenta daños variados.
Otras zonas rurales donde todavía se desarrollan tareas de emergencia corresponden a las localidades de San Vicente, Fracrán, Pueblo Illia, El Soberbio, San Pedro, Comandante Andresito, Wanda y Puerto Libertad, donde las cuatrillas continuarán la atención hasta normalizar completamente el suministro eléctrico.
