Tras intensas especulaciones en el fútbol turco, Dursun Özbek, presidente del Galatasaray, abordó públicamente la partida de Mauro Icardi y fue tajante sobre los motivos que impidieron la continuidad del atacante argentino en la institución.
Durante una conferencia de prensa, el máximo directivo ratificó que el club intentó sellar un acuerdo para retenerlo, pero las altas exigencias del jugador y las necesidades tácticas del equipo frenaron cualquier entendimiento
No obstante, la cuestión presupuestaria no representó el único escollo. El dirigente subrayó que la convivencia táctica con el nigeriano Victor Osimhen volvía inviable la permanencia del goleador albiceleste en el esquema del equipo: “El problema no era tanto el salario que recibiría con dificultad, sino que tenemos a un delantero centro como Osimhen. ¿Cómo pueden estar los dos juntos? ¿A cuál vas a usar?”, argumentó Özbek sobre la superposición en el ataque.
¿Un ícono golpeado por el paso del tiempo?
Pese a la tajante postura directiva, el mandamás del conjunto estambulí dedicó palabras de reconocimiento al impacto que tuvo el ex-Inter de Milán en el fútbol local. Özbek calificó a Icardi como “un ícono, alguien que ha convertido a una generación en hinchas del Galatasaray”.
A pesar de esa consideración, el presidente cerró su intervención con una reflexión sobria respecto al presente futbolístico del delantero y la exigencia del alto rendimiento: “El fútbol es así. Tiene un tiempo limitado. Los jugadores envejecen, su rendimiento baja. Tienen que mantenerse en el nivel más alto”, concluyó.
Con estas declaraciones, la cúpula del Galatasaray dejó en evidencia que existieron sondeos para la renovación, pero el desacuerdo económico sumado a la competencia interna sepultó de manera definitiva la etapa de Icardi en la entidad turca.

