Andrea Ayala habló hoy, al cumplirse medio año de la muerte de su hijo de 18 años en Eldorado y a pocos días de la fecha en que el joven hubiera celebrado su cumpleaños, sobre las pericias particulares y oficiales que coinciden en que el conductor manejaba a velocidad extrema sin carnet. Reveló que la víctima llegó a suplicarle que frenara antes del impacto y denunció amenazas para silenciar a los testigos.
El dolor sigue a flor de piel en Eldorado. Hoy se cumplen exactamente seis meses desde que Lucas Amarilla perdió la vida el pasado 25 de diciembre en un violento siniestro vial, y apenas tres días después de la fecha en que el joven habría alcanzado los 19 años. En este marco de profunda sensibilidad, su madre, Andrea Ayala, brindó un desgarrador testimonio donde comentó sobre las novedades cruciales para la causa judicial, apuntó contra la irresponsabilidad de los padres del conductor y ratificó que no detendrá su lucha a pesar de las intimidaciones que recibe.
“Hoy hace seis meses que Lucas partió y el lunes pasado habría cumplido 19 años. El perito particular que contratamos con mi abogado vio exactamente lo mismo que la perita oficial de la causa: ambos concuerdan en que eran las 18:15 de un 25 de diciembre, el día estaba perfecto, la visibilidad era óptima y el pavimento estaba en excelente estado. No se cruzó ningún perro ni otro auto. Lo único que causó la muerte de mi hijo fue un pie exagerado en un acelerador sin medidas; fue una decisión”, sentenció Ayala.
La advertencia de la víctima dentro del vehículo
Ayala ratificó una prueba que considera fundamental y que ya fue introducida desde el primer día en la investigación. Detalló que el lunes posterior al hecho, uno de los cinco jóvenes sobrevivientes que viajaban en el automóvil fue a su vivienda y relató minuciosamente cómo se desencadenó la tragedia. El conductor, que según se confirmó oficialmente manejaba el vehículo de su padre sin haber obtenido jamás la licencia de conducir, decidió ingresar a una calle para “probar” el coche a alta velocidad.
“Mi hijo le dijo llorando y destrozado: ‘¡Ey, gatito, nos vamos a morir todos hoy acá! ¡Bajá la velocidad, viene el badén!’. Él tenía la capacidad de frenar, se le advirtió, pero decidió hacer lo que quiso y eso le costó la vida a Lucas”, relató la madre, quien además lamentó el posterior cambio de postura de los testigos debido a presiones familiares. “La madre de este chico se plantó y dijo que no se iba a meter, que para qué Lucas se había subido. Incluso me mandó mensajes para amedrentarme y amenazarme con que su hijo declararía a favor del conductor porque eran amigos. Los chicos que estaban ahí adentro saben perfectamente la verdad y saben que Lucas pidió que bajaran la velocidad”, denunció.
Respecto al avance de la causa penal llevada adelante por los abogados querellantes, la madre anticipó que en los próximos días los cinco jóvenes sobrevivientes deberán comparecer ante la psicóloga , quien determinará si se encuentran aptos emocionalmente para brindar su declaración testimonial definitiva, que sucedería en julio. El conductor, en tanto, aún no ha sido citado a declarar por el juzgado.
Críticas al entorno familiar y el valor de “Estrellas Amarillas”
Para Ayala, el siniestro no puede encuadrarse bajo la figura de un mero accidente fortuito, sino como un hecho provocado por “una mente inmadura y padres irresponsables”. En esa línea, dirigió un mensaje directo a los progenitores del imputado: “No está bueno apañar; es el momento en que te das cuenta de que criaste mal a un hijo. Aprende a amarlo bien, con límites, aunque llore cuando le decís que no. Crea hombres de bien, porque lo que no puede educar un padre, lamentablemente lo termina educando la justicia a través de las leyes”.
A pesar del sufrimiento que describe como “un horror diario”, la mujer destacó el constante acompañamiento que recibe de la comunidad eldoradense y de los amigos de su hijo, quienes ya se encuentran organizando las actividades para pintar un cartel de “Estrella Amarilla” en el sitio del impacto.
“Tengo total certeza y fe en que la justicia va a declarar culpable al responsable. Pueden amenazarme o poner en Facebook lo que quieran, yo no me voy a callar porque todo Eldorado me conoce y sabe que siempre luché. Voy a pedir justicia por Lucas hasta el último día que respire y sienta. Mi hijo era un chico puro, educado y lleno de amor, y hoy está con Dios”, concluyó emocionada.
