El envío del contingente argentino se enmarca en la respuesta a la crisis humanitaria desatada por los terremotos que afectaron a Venezuela. Ante la magnitud de los daños y la necesidad de reforzar las tareas de búsqueda de desaparecidos, el gobierno argentino dispuso el despliegue de un equipo especializado de sus Fuerzas Armadas, que forma parte de un operativo más amplio de asistencia internacional en el país caribeño.
La misión argentina está integrada por 26 efectivos del Ejército, quienes viajaron con recursos clave para las operaciones de rescate. Entre ellos se incluyen binomios de perros adiestrados para la localización de víctimas bajo escombros, personal sanitario capacitado para emergencias y una ambulancia, lo que permite al grupo actuar de manera autónoma en las zonas más críticas.
Tras arribar a Caracas en la madrugada del sábado 27, el contingente, liderado por el Coronel Wissinger, fue recibido por las autoridades militares venezolanas, quienes asignaron a los argentinos la responsabilidad operativa en la ciudad de Caraballeda (estado La Guaira). Allí, los efectivos y sus perros de guerra se incorporarán de inmediato a las labores de asistencia a la población y rastreo de sobrevivientes, sumándose así a los equipos locales que ya trabajan en el terreno.
El contingente argentino, que constituye el primer escalón de la operación, está compuesto por 26 efectivos especialmente entrenados para búsqueda y rescate, dos patrullas, cuatro binomios de perros de guerra con sus respectivos guías, patrullas auxiliares, herramientas y equipos especiales. Todo el personal y el material fueron trasladados a bordo de una aeronave Embraer ERJ-140LR de la Fuerza Aérea Argentina, que realizó escalas en Viru Viru (Bolivia) y Manaos (Brasil) antes de su llegada prevista a la Base Aérea El Libertador, en el estado de Aragua, Venezuela.
Este despliegue inicial reúne, además, personal militar especializado de la Armada Argentina, capacitado para intervenir en las horas más críticas de una catástrofe. La misión se desarrolla bajo la articulación del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas y en coordinación con el Gobierno Nacional. Asimismo, de acuerdo con los requerimientos de las autoridades venezolanas y las necesidades que surjan en el terreno, se prevé un segundo escalón de apoyo que podría incluir plantas potabilizadoras de agua y personal sanitario.

