a tercera Jornada Anual de Cardiología del Hospital Escuela de Agudos «Dr. Ramón Madariaga» reunió en Posadas a residentes, especialistas y equipos de salud de Misiones, Chaco, Corrientes, Formosa y Paraguay, en una edición que dejó el auditorio del hospital para instalarse en el Salón de las Dos Constituciones de la Cámara de Representantes, y que combinó casos clínicos, la presentación de la red de infarto, cardiometabolismo, endocarditis y patologías de la aorta, todo bajo la coordinación del doctor Juan Manuel Sosa, responsable del servicio, en un contexto de alta demanda asistencial y con el respaldo del Parque de la Salud. Una mañana de residentes La jornada arrancó temprano, con el pulso de quienes todavía están aprendiendo el oficio. Los residentes de cardiología abrieron el día con la exposición de casos clínicos, una postal que dice mucho de la filosofía del servicio: antes de que hablen las grandes figuras, habla la próxima generación. «Hoy comienza nuestra tercera jornada de cardiología, con mucho esfuerzo y mucha felicidad», resumió Sosa, con la mezcla de cansancio y orgullo de quien organiza un evento que ya dejó de ser una novedad para convertirse en costumbre. La primera edición nació en el propio hospital y la segunda, realizada en octubre del año pasado, puso el foco en la evaluación cardiovascular precompetitiva y en el riesgo de muerte súbita en deportistas. Esta tercera dio un salto de escala, tanto por el escenario como por la convocatoria. Una agenda con mirada provincial, nacional e internacional Después de los casos clínicos llegó la apertura formal, con disertantes de distintos puntos del país. «Estos disertantes jerarquizan la educación, jerarquizan todas las instituciones, así que estamos felices que ellos vengan acá», destacó el médico. Desde el mediodía, la agenda se ordenó en torno a los grandes problemas de la cardiología actual. Primero, la presentación de la red de infarto a nivel provincial y su desarrollo en otras provincias argentinas, un tema clave en una enfermedad donde los minutos definen el pronóstico. Luego, el cardiometabolismo, la conversación entre el corazón y las enfermedades metabólicas. Más tarde, la endocarditis, abordada desde tres miradas complementarias: la del cirujano, la del infectólogo y la del especialista en imágenes. El cierre quedó reservado para la patología de la aorta, con disertantes de gran prestigio. Un servicio exigido, un objetivo claro Detrás de la agenda académica hay una realidad que Sosa no esquiva. Consultado sobre cómo se desarrolla la atención cardiológica para los misioneros, reconoció el peso de la demanda: «Tratamos de brindarle el mejor servicio y creo que así se está dando, a pesar de que tenga una sobrecarga importante de la demanda». Y agregó: «Intentamos que sea de primer nivel». La formación permanente aparece así como una respuesta concreta a esa presión. Capacitar residentes, actualizar a médicos de la región y tejer redes con otros centros no es un lujo académico, sino una forma de sostener la calidad cuando la cantidad de pacientes crece. El rol de la Fundación Parque de la Salud En ese entramado, el médico fue enfático al valorar el papel del Parque de la Salud: «Es fundamental, fundamental. Toda esta actividad que uno hace, desarrollar y jerarquizar el servicio, básicamente es para llegar a toda nuestra población, que tenga una adecuada atención, la mejor, de excelencia. Eso apuntamos». La Fundación Parque de la Salud es la pieza que articula ese propósito. Su trabajo coordinado con el hospital combina gestión, financiamiento y planificación estratégica, y se traduce en inversión sostenida en tecnología calificada y en espacios de capacitación que permiten que jornadas como esta se mantengan en el tiempo y crezcan en convocatoria y nivel académico. Es la lógica de un ecosistema donde la formación médica y la actualización tecnológica avanzan juntas, con un fin que trasciende al hospital: que el misionero que llega con un problema del corazón encuentre, en su propia provincia, un equipo preparado y las herramientas para atenderlo.

Posadas. En su séptima edición, la Jornada de Investigación de las Residencias del Hospital Escuela de Agudos «Dr. Ramón Madariaga» premió a los equipos de Emergentología y Cirugía General por trabajos que buscan acortar los tiempos entre el diagnóstico y el tratamiento: uno midió la respuesta ante pacientes con politraumatismo grave y el otro apuntó al screening de cáncer colorrectal junto a los servicios de Coloproctología y Oncología.

El encuentro, que el Servicio de Investigación organiza todos los años con el respaldo del Parque de la Salud, de la Cámara de Representantes y de la Provincia de Misiones, que la declara de interés, suma además puntaje de actividad científica a la formación de los residentes.

Una tradición que ya es escuela

Hay jornadas que se recuerdan por los discursos y otras por lo que dejan instalado. Esta pertenece al segundo grupo. La auxiliar Tatiana Cabaña, del Servicio de Investigación, lo resume con la claridad de quien conoce la cocina del proceso: «Todos los años organizamos las jornadas de investigación de residencias con el fin de promover investigación en la institución y, además, anexar un puntaje en lo que corresponde a actividad científica en la formación de nuestros residentes».

En la apertura se entregaron los premios a los ganadores de 2025, un gesto que convierte el reconocimiento en estímulo. Cabaña insiste en que detrás hay un engranaje colectivo: «No es solo el Departamento de Docencia, tenemos el apoyo del Parque de la Salud, de la Cámara de Representantes, de la Provincia de Misiones». El objetivo, explica, es que los residentes se formen con calidad para que «el día de mañana salgan profesionales funcionales a la calidad de nuestro hospital y de nuestra provincia».

Emergentología: medir para no fallar

En la guardia, cada minuto pesa. Con esa premisa, el equipo de la Residencia de Emergentología evaluó el tiempo de respuesta y el tratamiento de todos los pacientes que ingresaban por un politraumatismo grave. El Dr. Leandro Sanguina, que recibió la mención al mejor proyecto, cuenta que el trabajo nació de una decisión incómoda y valiente: buscar dónde se estaba fallando. «Surgió con el objetivo de mejorar la atención, identificar los puntos en los que estábamos fallando, para poder hacer hincapié y tratar de mejorarlos».

Los resultados no quedaron en el papel. Según relata, se modificaron el tratamiento y los tiempos de respuesta, y los números de atención mejoraron. Esa rapidez, subraya, acelera el diagnóstico, acorta la estadía de internación y mejora los resultados: «todo en base a realizar un tratamiento oportuno, rápido, para mejorar la estadía del paciente».

Para Sanguina, investigar también forma. «Es un estímulo y nos da la oportunidad de seguir desarrollándonos», sostiene, y agrega que cada estudio «trae nuevas conclusiones, nuevas hipótesis, nuevos diagnósticos» y herramientas para perfeccionar tratamientos. Y hay una lección de fondo que comparte con sus colegas: para hacer un buen trabajo hay que seguir estudiando.

Cirugía General: un trabajo en red contra el cáncer colorrectal

La Dra. Andrea Velázquez, de la Residencia de Cirugía General, presentó el año pasado un trabajo de screening de cáncer colorrectal desarrollado con el servicio de Coloproctología. Lejos de ser una tarea solitaria, fue «un trabajo en conjunto, con varios servicios, con el servicio de oncología», pensado para optimizar el camino entre el diagnóstico y el tratamiento, y para que esos plazos se acorten.

En ese recorrido, cuenta, tuvo el acompañamiento permanente del Servicio de Investigación: «Me estuvieron ayudando todo el tiempo para poder presentar este trabajo».


El estudio también se expuso en las jornadas de prevención de cáncer de colon que se realizan cada año en el Instituto Misionero del Cáncer, con un objetivo concreto: reducir el tiempo hasta la cirugía en pacientes oncológicos. Velázquez remarca, además, la importancia de alentar a los residentes más jóvenes a seguir por este camino.

El rol de la Fundación Parque de la Salud: inversión que sostiene la calidad

Detrás de cada proyecto premiado hay un ecosistema que lo hace posible. La Fundación Parque de la Salud, mencionada por los propios protagonistas como parte del equipo, cumple un rol clave en el trabajo coordinado con el hospital: articula la inversión en tecnología calificada y en capacitación que permite que la investigación se traduzca en mejor atención.

Es la misma línea de trabajo que se refleja en la incorporación de equipamiento de alta complejidad y en el fortalecimiento de la formación de posgrado.

Así, la ciencia que nace en las residencias encuentra recursos, infraestructura y respaldo institucional para crecer. El resultado es un círculo virtuoso: profesionales que se forman investigando, servicios que corrigen sus procesos con evidencia y pacientes que reciben diagnósticos y tratamientos más rápidos y oportunos.