Caída del consumo de carne: productores en alerta por importaciones y precios en Misiones

El consumo de carne vacuna disminuyó más del 30% en los últimos años, con precios que varían entre $9.000 y $24.000 el kilo de asado. Esta situación, impulsada por la demanda internacional y la crisis económica, obliga a los comercios a liquidar stock y redefinir estrategias.

El consumo de carne vacuna continúa condicionado por la pérdida del poder adquisitivo y por una oferta que no logra satisfacer la demanda, especialmente por el peso que tiene el mercado internacional. En ese contexto, las importaciones ganan espacio como herramienta para ampliar la oferta local, mientras comerciantes y frigoríficos enfrentan una realidad marcada por promociones agresivas, caída de ventas y dificultades financieras.

Así lo sostuvo Federico Panozzo, presidente de la Cámara de Comercio de Posadas y gerente del frigorífico El Abasto, quien analizó el panorama actual del sector cárnico y de la actividad comercial en la capital misionera.

Según explicó, la carne vacuna perdió terreno frente a otras proteínas más accesibles para los consumidores. “La carne vacuna es la que viene retrocediendo por cuestiones de precio, básicamente. Hay más demanda que oferta, eso empuja los precios para arriba, demanda internacional, esto hace que se complique el consumo interno. La carne vacuna fue creciendo de precio y sigue siendo una proteína animal bastante cara para la mesa de los misioneros, entonces van buscando opciones entre el cerdo y el pollo”, afirmó.

Panozzo consideró que muchas veces la percepción de una baja en los precios responde a promociones excepcionales y no a una reducción real del valor de mercado. Explicó que numerosos comercios liquidan mercadería para obtener efectivo y afrontar compromisos financieros.

“A raíz de la crisis y de que muchos negocios tienen que hacerse de efectivo para cumplir sus compromisos, se pueden encontrar los consumidores con este tipo de ofertas muy agresivas con un determinado producto. Hoy te podés encontrar ofertas de asado desde los 9.000 pesos hasta los 24.000 pesos tranquilamente. Inclusive por una calidad similar”, señaló.

En ese sentido, recomendó a los consumidores comparar precios y recorrer distintos puntos de venta antes de realizar sus compras.

Importaciones para ampliar la oferta

El dirigente empresarial indicó que la apertura de importaciones contribuyó a generar mayor disponibilidad de carne en el mercado local, aunque reconoció que también genera tensiones en el primer eslabón de la cadena productiva.

“Se está ingresando mucha carne vacuna y de cerdo al país. Ahí tenemos un problema para ser claros: estamos dañando al productor, que todavía tiene una estructura de costos muy pesada. Si metés carne importada a mejor precio, tenés mejor oferta para el consumidor, pero estás complicando a la primera parte de la cadena productiva”, sostuvo.

Respecto de la calidad de los productos importados, destacó que cumplen con estrictos controles sanitarios y remarcó el desarrollo alcanzado por Brasil en materia ganadera.

“Si hablamos de la importación más cercana que tenemos en caso de cerdo, es Brasil. Brasil está muy desarrollado con genética y calidad de producto. La oferta que tenemos importando cerdo de Brasil es muy buena, es la realidad”, expresó.

En cuanto a la carne vacuna brasileña, explicó que existen diferencias respecto a las preferencias de los consumidores argentinos.

“Nosotros en Argentina estamos muy acostumbrados a la ternera porque se consumen animales muy livianos. En otros países se despostan animales mucho más pesados y obviamente su fibra es más resistente a la mordida. Son de buena calidad, pero no estamos acostumbrados a esa resistencia”, comentó.

La recuperación del stock ganadero demandará tiempo

Panozzo también analizó las perspectivas para la producción bovina y señaló que la recuperación de los niveles de stock requerirá varios años.

“El problema de la carne es que tiene ciclos mucho más largos. Hoy hay gente que está volviendo a la actividad y programando volver a hacer cría de animales. Esto responde a que ven un futuro si se mantiene este tipo de políticas. En un ciclo de por lo menos dos o tres años volvamos a tener mejor oferta y eso sin dudas empuja el precio para abajo nuevamente”, indicó.

A su entender, la única posibilidad de una baja sostenida de precios pasa por un incremento significativo de la producción nacional.

“La única forma de que baje el precio de la carne es que vuelva a haber mucho stock de hacienda, que vuelva la actividad con fuerza al país. Pero para que esa gente invierta necesitan confiar en que este modelo va a continuar”, afirmó.

Comercios: menos consumo y cierres persistentes

Más allá del sector cárnico, Panozzo describió un escenario complejo para el comercio en general. Aunque la caída del consumo se estabilizó, aseguró que muchos negocios continúan atravesando dificultades financieras.

“Seguimos en alrededor de un 15 o 20 por ciento, según el rubro. La caída en el consumo se detuvo, estamos con un consumo más estable. Pero el gran problema es que los comercios están muy agotados financieramente, sin espaldas ya casi la mayoría”, sostuvo.

Además, advirtió que los cierres de locales siguen siendo una realidad frecuente en Posadas.

“Vemos muchas estructuras que se van achicando, que van lamentablemente despidiendo colaboradores. Lo que más estamos viendo hoy son cierres de negocios por el cese de la actividad”, concluyó.