La creciente inseguridad en la ciudad genera alarma entre comerciantes, que denuncian una serie de hechos que van desde robos violentos y aprietes hasta situaciones de consumo problemático y ocupación de veredas por personas en situación de calle. Así lo manifestó Manuel Amores, presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas (CCIP), en declaraciones a la prensa. “Estamos preocupados por algunos casos puntuales de inseguridad a los que no estábamos acostumbrados”, expresó, tras reunirse con representantes del gobierno provincial para transmitir la inquietud del sector.
Uno de los focos de conflicto se concentra en la zona céntrica, donde el accionar de los “trapitos” derivó en aprietes y hostigamiento a comerciantes. “La gente no puede caminar libremente”, advirtió Amores. Si bien reconoció que los hurtos menores son frecuentes —como el accionar de mecheras—, remarcó que la novedad preocupante es el aumento de la violencia en los delitos.
“Por robarte un celular, te golpean. Ya no es solo el robo, sino el nivel de agresividad. Hay casos en los que te desfiguran por sacarte algo”, lamentó.
La situación no se limita al microcentro: según la CCIP, los barrios periféricos como Itaembé Guazú y Fátima también registran una mayor sensación de inseguridad. “A la tardecita, cuando baja el sol, hay situaciones muy inseguras”, explicó.
Otro tema que inquieta a los comerciantes es el aumento de personas en situación de calle instaladas frente a locales. “Hay familias enteras viviendo en las veredas. Es incómodo para el comerciante, pero también una señal de alarma social”, dijo.
El titular de la Cámara también hizo mención al contexto económico crítico, con caída de ventas, pérdida de empleo y salarios que no alcanzan. “Todo esto se combina y crea un clima de tensión. Queremos que se tomen medidas preventivas”, concluyó.
