Posadas. Docentes de Misiones volvieron a movilizarse ayer para exigir la apertura de una mesa de diálogo con el Gobierno provincial y una recomposición salarial concreta. Así lo expresó Antonio Robledo, integrante de la Unión Docentes Nueva Argentina de Misiones (UDNAM), en declaraciones donde describió un escenario de fuerte deterioro del poder adquisitivo, atrasos en pagos y un sistema educativo que funciona con carencias estructurales.
“Venimos hoy con los colegas por un reclamo de una mesa que sea de diálogo, pero también de recomposición con algo concreto. Hemos pasado el año 2025 sin haber obtenido nada”, sostuvo.
Robledo señaló que, además del estancamiento salarial, persisten deudas administrativas que impactan directamente en el bolsillo de los trabajadores.
“Está muy atrasado lo que tienen que pagar como actualización por movilidad de pasaje. Tampoco se ha pagado hasta esta fecha la suplementaria de los suplentes ni el proporcional de vacaciones que deben cobrar”, enumeró.

Salarios muy por debajo del resto del país
El referente gremial remarcó la brecha que existe entre Misiones y otras provincias. “Nuestro salario comparado con otras jurisdicciones está casi al 50%. En Buenos Aires o en el Sur, un maestro que recién se inicia está en $1.200.000. Acá en Misiones el maestro que se inicia está en $660.000”, afirmó.
A ese dato le sumó el impacto del costo de vida: “La canasta ya triplica ese monto, está en $1.800.000”.
Frente a este escenario, expresó su preocupación por la situación cotidiana de los educadores, especialmente en el interior provincial. “No sabemos realmente cómo están haciendo nuestros colegas, sobre todo los que tienen un solo cargo, para sobrevivir. El docente está endeudándose, ya no puede cumplir ni sus compromisos”.

Reclamo a la Provincia
Robledo cuestionó la falta de respuestas del Ejecutivo misionero y advirtió que el ajuste impacta de manera directa en el sector. “El ajuste nacional y provincial nos repercute, pero la provincia no da respuestas. Se escudan en las medidas nacionales, pero hasta ahora no hay ninguna solución”.
Sobre el escenario ideal, fue contundente: “Que nos reciban y que haya una recomposición salarial, y un planteo claro del Gobierno de cómo piensa adecuar nuestro salario a esta realidad. El docente está agobiado, desesperado, ya no sabe más qué hacer”.
Escuelas con carencias y docentes exhaustos
En su mensaje final, Robledo llamó a la sociedad a reflexionar sobre el estado del sistema educativo. “La educación es necesaria para todo el espectro social. Los chicos van a escuelas públicas que están devastadas: sin mobiliario adecuado, sin buena refrigeración, sin equipamiento. Seguimos con una escuela del siglo XIX estando en el siglo XXI”.
También describió las condiciones diarias en muchos establecimientos: “En verano se sufre el calor, muchas veces falta agua o porteros; en invierno el frío. Hay atrasos en partidas de comedor. Todo esto genera un clima donde sufre el docente y sufre el alumno”.
El impacto emocional también es creciente. “Tenemos muchos docentes enfermos, con estrés, depresión, porque ven frustrada la carrera a la que aspiraron: ser transmisores de cultura y conocimiento, pero sin herramientas”.
Finalmente, utilizó una metáfora para graficar la situación: “Es como dejar solo a un médico sin quirófano ni anestesiólogo. El docente va a la escuela totalmente desprovisto de todo, y el Gobierno no cumple con ese pacto social de proveer lo necesario para que el sistema educativo mejore”.
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