Montecarlo. Docentes alineados al MPL iniciaron un acampe en demanda de mejoras salariales

En la mañana de este lunes, docentes pertenecientes al Movimiento Pedagógico de Liberación se concentraron en la Ruta Nacional 12, a la altura del kilómetro 1.519 en Montecarlo, para dar inicio a un acampe que se extenderá por 72 horas, abarcando los días 19, 20 y 21 de febrero del corriente año. La concentración tiene como objetivo principal exigir mejoras salariales.

 

Rubén Darío Ortiz, referente de los manifestantes, destacó la importancia de esta medida como un medio pacífico pero contundente para hacer oír las demandas del sector educativo. “Estamos aquí para luchar por nuestros derechos fundamentales, que incluyen un aumento salarial justo y el pago puntual de los incentivos docentes”, afirmó.

 

El reclamo se enfoca en la necesidad de que las autoridades provinciales reconozcan el valor del trabajo docente y tomen medidas concretas para mejorar las condiciones laborales. Entre las posibles acciones que se podrían llevar a cabo durante el acampe, no se descartan medidas de cortes de ruta en los días   mencionados.

 

CON PROPUESTAS DE ENGAÑO Y ESTAFA, NO SE MEJORA EL SALARIO!!!

Conocimos por Twitter, la última moda de los gobiernos, que nos «adelantan» sueldos atrasados del mes de noviembre del 2023, en febrero del 2024.

Que difícil se hace entender como trabajadores de la educación a la patronal nacional, que insiste en tener Secretaría de Educación, sin hacerse cargo del salario de las escuelas.

También es «raro» que el gobernador de la provincia, responsable del salario de los trabajadores, intente seducir con engaños que buscan confundir a la opinión pública expresando que «adelanta» salario, cuando en realidad son «deudas» en el bolsillo de los trabajadores.

Basta de confundir señor gobernador, señor presidente; no estamos dispuestos a ser el pato de la boda. Son responsables, en diferentes niveles, de sostener el derecho social a la educación y de habilitar los espacios institucionales y democráticos para dialogar con los trabajadores y superar esta situación lapidaria en que depositaron al sistema educativo.

El MPL no acepta más el ejercicio de la violencia, que ustedes como gobierno, pretenden seguir naturalizando.

No hay déficit cero con deudas a los trabajadores.

Nos adeudan salarios, administran un programa económico con altísima inflación y pretenden que aceptemos propuestas indignantes que van a profundizar el hambre.

Cómo pretenden que hagamos frente a los aumentos de algunos servicios de más del 200%, con incrementos salariales alrededor de un miserable 20%?
Cómo pretenden el diálogo, cuando buscan anular las paritarias?
Cómo pretenden construir un sistema educativo democrático, con medidas autoritarias, miserables y violentas.

El MPL ya está en la ruta dispuesto a dialogar o a luchar…
Llamamos a los trabajadores de la educación y sus organizaciones, que se sientan parte de los trabajadores, a construir en solidaridad una fuerza democráticas para frenar este atropello.
Reivindicamos plenamente la historia de lucha del sindicalismo, fundamentalmente aquellos sectores que nunca claudicaron. Los trabajadores de Misiones tenemos una rica historia que defender y que nos permitió alcanzar logros que hoy se pretenden pisotear.

Es momento de mirar y seguir el ejemplo de Eusebio Mañasco, de Marcos Kanner, de Saturnino París, de Juan Figueredo (gran maestro desaparecido al que muchos gobiernos ajustadores reivindican en clara muestra de contradicción), a Susana Ferreira, a todos quienes en los años 60 construyeron la Asociación de Maestros y en los años 70 construyeron la UDPM, el PEPES y el SEPES; al compañero Meza, que murió en los 90 defendiendo la no implementación de la EGB 3; a quienes en los años 2000 y 2001 lucharon junto al pueblo contra el hambre al que lo quisieron someter.

Hoy, en este escenario de más de 40 años de entrega y saqueo, desde el MPL invitamos a decir BASTA!!!
Extranjerizaron nuestro territorio, pero nunca nuestros sueños.
No estamos dispuestos a que entreguen la escuela pública; es nuestra, del pueblo, y no dejaremos que la rematen.

Saquearon nuestro ríos, saquean el acuíferos, saquean nuestros parques, se llevan el sudor de los tealeros, pretenden reinstalar el mensú en los yerbales, producen tabaco para dos multinacionales, quieren que reine la narcoeconomía y quieren que seamos esclavos de un puñado de políticos que hoy se creen dueños de nuestro destino.

Señores, no estamos dispuestos a ser parte de esa entrega; por eso resistirnos.
Los trabajadores de la educación, junto con indígenas, tareferos, campesinos, desocupados y migrantes defenderemos la escuela pública, porque el conocimiento que democráticamente estamos construyendo, es para defender la vida y construir esa sociedad de justicia que nos merecemos.

Queremos la escuela de robótica, pero también queremos comedores con cocineras que no sean esclavas de las cacerolas; queremos alimentos nutritivos, y no comida chatarra para nuestros alumnos; queremos trabajadores con salarios dignos y no deudores crónicos de los bancos y/o prestamistas inescrupulosos; no queremos seguir atados a préstamos de goteo; queremos una obra social que no nos estafe; queremos un hospital público con profesionales y medicamentos para toda la sociedad; no queremos que nuestros colegas jóvenes vivan en asentamientos precarios o alquileres de conventillo hacinados en viviendas que no reúnen las mínimas condiciones; queremos una escuela que respete la cultura de los Pueblos Originarios.

Para que ésto sea realidad, invitamos a todos los trabajadores a luchar. Desde el interior, desde los pueblos y las ciudades, nacerá la fuerza que permitirá derrotar este intento de destrucción de la escuela pública.

Llamamos a la reflexión a todos los dirigentes en la búsqueda de encontrar caminos de unidad, para lo cual se debe deponer posiciones mezquinas y entender, de una vez por todas, que el principal enemigo del trabajo, es el capital y quienes lo administran, y que la herramienta que los trabajadores, a lo largo de la historia, construimos para enfrentarlo, es el sindicato, con bases que sean capaces de construir conducciones democráticas.

No es tiempo de mesianismo ni de tecnócratas. Es tiempo de retomar la discusión política que nunca debió perder la clase trabajadora, especialmente las organizaciones docentes.
Sólo recordamos que una vez más, el MPL está donde nació, en la ruta.
Sin condiciones dignas para la comunidad educativa, NO hay clases!!!  Ni un paso atrás!!!

Fuente: M4 – MPL