El Banco Central investiga a la AFA por violación a la ley cambiaria a través de dos maniobras por 131 millones de dólares y 95 millones de euros

El Banco Central de la República Argentina inició un sumario administrativo contra la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), su presidente Claudio “Chiqui” Tapia, el tesorero Pablo Toviggino y el empresario Alejandro Nadur, por una presunta violación a la ley penal cambiaria. La investigación apunta a operaciones realizadas entre 2021 y 2023, período en el que se concentró la mayor cantidad de contratos bajo análisis.

Según consta en el expediente administrativo, la autoridad monetaria busca determinar si, mediante dos maniobras distintas, se habría vulnerado el régimen cambiario por US$ 131.384.828,36 y € 94.999.920. En el centro de la pesquisa figuran al menos cinco contratos de sponsoreo y televisación firmados desde 2020, entre ellos transferencias provenientes de la CONMEBOL, que habría girado US$ 15 millones a la AFA.

Una de las hipótesis principales es que esos ingresos en moneda extranjera habrían sido declarados como donaciones o asentados bajo el rubro “otras transferencias corrientes”, lo que permitiría evitar la obligación de pesificarlos. La segunda línea investigativa evalúa si los fondos ingresaron como títulos o bonos, una modalidad que también podría eludir los controles previstos por la normativa vigente.

Entre los contratos observados aparece además un acuerdo con una marca deportiva por 260 millones de euros, con vigencia hasta 2030, del cual solo se habrían percibido 95 millones hasta el momento. Para el Banco Central, el modo de registración de esos ingresos resulta clave para establecer si existió o no una infracción cambiaria.

El organismo advirtió que, si la AFA no responde en tiempo y forma a los requerimientos formulados en el marco del sumario, avanzará con una presentación judicial. La causa administrativa se complementa con actuaciones judiciales paralelas que involucran al entorno del tesorero de la entidad.

En ese contexto, horas antes trascendió que la Justicia comprobó que Luciano Pantano, señalado como presunto testaferro de Tovigginoutilizaba una tarjeta corporativa de la AFA con un consumo mensual promedio cercano a los $50 millones. De acuerdo con información confirmada, entre los gastos figuran pagos de TelePase correspondientes a autos de alta gama vinculados a una mansión ubicada en Pilar, inmueble que también es objeto de investigación.

Pantano y su madre, Ana Lucía Conte, aparecen como titulares de Real Central SRL, la firma que adquirió la propiedad que en el pasado perteneció a Carlos Tevez. La documentación incorporada al expediente indica que la vivienda figura en distintos momentos a nombre de integrantes del entorno Pantano, todos relacionados con esa sociedad, señalada por los investigadores como una posible empresa pantalla.

Los registros muestran que Luciano Pantano ingresó inicialmente como “propietario/residente” del inmueble —ubicado en los lotes 306 y 265 del barrio Ayres Plaza— el 4 de diciembre de 2021. Sin embargo, desde el 4 de enero de 2023 la titularidad pasó a figurar a nombre de Diego Fabián Pantano, bajo la misma categoría. Para los investigadores, ese corrimiento formal de la propiedad es uno de los elementos que se analizan para determinar si existió una maniobra destinada a ocultar al verdadero dueño.

A esa línea de análisis se suma otro dato: la hija de Pablo Toviggino también aparece registrada como propietaria o residente de la misma vivienda. Para los investigadores, este hecho refuerza la conexión entre la familia Pantano y el dirigente considerado la mano derecha de Tapia dentro de la estructura de la AFA.

Mientras el sumario del Banco Central avanza en el plano administrativo, la eventual judicialización del caso podría abrir un nuevo frente de alto impacto institucional para la conducción del fútbol argentino, con derivaciones tanto económicas como penales.

Fuente: TN