La carne de cerdo cerró el 2025 con excelentes ventas y buenas perspectivas de seguir creciendo este año. Hasta el año pasado se estimaba que el consumo nacional estaba en unos 18 kilogramos por persona al año. Según proyecciones de la industria seguramente se crecerá al menos un kilo más, pero también hay quienes esperan un crecimiento mayor llegando a los 20 kilos. Y esto en gran parte se avizora porque los precios de la carne vacuna seguirán en alza, lo que motivaría a más consumidores a diversificar su fuente de proteínas. Y frente a esta realidad, la carne de cerdo se prepara con más alternativas para facilitar la elección y el consumo de los argentinos.
En Misiones una de las principales industrias que procesa la carne de cerdo es la Cooperativa Frigorífica Alem (Cofra) y desde allí reconocieron que hubo una notable mejora en el consumo durante los últimos meses del 2025. Y por ello esperan que este año la tendencia se consolide y les permita seguir saliendo con sus productos hacia otras provincias.
El presidente de Cofra, Ricardo Saraceni, explicó a El Territorio que el crecimiento de producción y ventas, requiere llevar adelante nuevos procesos. “Un aspecto a tener en cuenta es el productivo, ya que estamos en pleno proceso de cambio genético. Ese proceso no es corto, es largo. Dos años y ocho meses lleva el proceso que adoptamos y que empezó en febrero pasado como para producir el cambio a dos nuevas genéticas. En este proceso hubo momentos donde nos quedamos sin materia prima y tuvimos que comprar a otras provincias”, comentó el directivo desde Leandro N. Alem.
Recordó que por la limitación en carne de cerdo, hasta mitad del año pasado no pudieron ofrecer todos sus productos. “En julio recién mandamos al mercado la venta de cortes porque antes habíamos priorizado el abastecimiento a la industria (para hacer fiambres de todo tipo y chacinados). El año pasado registramos faltantes de productos pero igualmente cerramos con una suba de ventas de un 33% que no es algo menor”, resaltó el directivo.
Más allá del claro crecimiento en el consumo el directivo destacó los faltantes vistos en el año debido a que la producción local no alcanzó. “Nos faltó carne de cerdo para la industria para hacer las mortadelas, chorizos, varios productos, morcillas. También obviamente los cortes frescos como bondiola o el matambrito, que vuela en ventas. Estuvimos en un momento a punto de comprar más materia prima a otros abastecedores pero también ocurrió que no había oferta porque a otras productoras también les faltó”.
Recordó que por la limitación en carne de cerdo, hasta mitad del año pasado no pudieron ofrecer todos sus productos. “En julio recién mandamos al mercado la venta de cortes porque antes habíamos priorizado el abastecimiento a la industria (para hacer fiambres de todo tipo y chacinados). El año pasado registramos faltantes de productos pero igualmente cerramos con una suba de ventas de un 33% que no es algo menor”, resaltó el directivo.
Más allá del claro crecimiento en el consumo el directivo destacó los faltantes vistos en el año debido a que la producción local no alcanzó. “Nos faltó carne de cerdo para la industria para hacer las mortadelas, chorizos, varios productos, morcillas. También obviamente los cortes frescos como bondiola o el matambrito, que vuela en ventas. Estuvimos en un momento a punto de comprar más materia prima a otros abastecedores pero también ocurrió que no había oferta porque a otras productoras también les faltó”.
Saraceni observó, en tanto, que a pesar del complejo panorama, “es posible que ahora tengamos que comprar algo de materia prima porque este mes de enero también empezó muy bien. Lo compramos únicamente a abastecedores de otras provincias que tienen todos los certificados de sanidad que exige Senasa para el traslado y comercialización. No podemos comprar mercadería que no tenga todos los controles de trazabilidad y sanidad”.
Buenas proyecciones
Saraceni comentó que para este año esperan un aumento sostenido de la producción de cerdos que ofrecerá la certeza de contar con más materia prima. “A partir de febrero ya tendremos un incremento que esperamos sea sostenido durante todo el año en la producción de cerdos. Eso se va a traducir en más materia prima disponible para asegurar la producción de embutidos y chacinados. Y obviamente habrá saldos para los cortes frescos que obviamente vienen creciendo en consumo”, comentó.
Para el presidente de Cofra, la carne de cerdo seguirá con un consumo creciente porque ofrecerá siempre menores precios que la carne vacuna (que en enero volvió a subir).
“Si el precio de la carne vacuna sigue subiendo habrá más consumidores que se van a volcar al consumo de carnes sustitutas. Y por eso me parece que el consumo de carne de cerdo hoy no tiene techo. Pero además, hay una cuestión de costos, es mucho más económico el cerdo. La carne vacuna ha tenido subas que ya superaron la inflación. A principios de este mes volvió a subir un 8% más. Si medimos una costilla de novillo que está en 20.000 pesos y un pechito de cerdo entre 11 y 12 mil pesos es una diferencia notable”.
Saraceni consideró que por el actual escenario “el consumo de cerdo seguirá subiendo, estoy seguro 1 kilo más por año se va a consumir, tal vez 2 kilos. Particularmente yo creo que en Misiones se come más que a nivel nacional”.
El favorito de la parrilla
En el consumo de todos los productos de cerdo, desde Cofra se distinguió la gran demanda por el chorizo de cerdo. “En la demanda de productos industrializados creo que hubo una demanda más o menos pareja. Pero obviamente el chorizo de cerdo y la salchicha parrillera sacan diferencia. Por otro lado también creció mucho el procesamiento de los jamones de cerdo”.
Cerrando las buenas perspectivas para su actividad, Saraceni remarcó que “nos preparamos para crecer este año, creemos que podemos tener un incremento importante porque vamos a tener más materia prima”.
“A mitad de año preveemos lanzar nuestra segunda marca de productos. Apuntamos a productos de mayor rotación para llegar con un menor precio. Y después creemos que nuestra marca se consolidará con los productos y cortes tradicionales”.
En verde y avanzando
El caso de Cofra coincide con la actividad que muestra la actividad en otras provincias. Y por ello desde Coninagro destacaron a la producción porcina entre las pocas actividades agropecuarias que se encuentran en verde junto a la producción bovina, ovina, miel y de granos en el país.
Durante 2025 el país superó las 11 millones de cabezas de cerdos según un informe a cargo del consultor Juan Luis Ucelli, una cifra relevante para una cadena que, a pesar de todo, sigue creciendo.
Según detalla el informe de Ucelli, “en el 2025 superamos la barrera de los 11 millones de cabezas, una cifra de mucha importancia.
El crecimiento interanual en cabezas fue del 4,2%, mientras el crecimiento en kilos equivalente media res fue del 5,3%, por el aumento del peso de faena en 1,3 kilos por cabeza”, indicó.
Competencia con productos de Brasil
Ricardo Saraceni, presidente de Cofra, se refirió a la competencia con cortes de cerdo que llegan importados desde Brasil a menor precio que los productos argentinos. “A principios del año pasado comenté que era una preocupación por las drogas que usan en Brasil (para acelerar crecimiento) que en Argentina están prohibidas. Pero después se fue viendo que por calidad y presentación, el producto local sigue siendo el más buscado”, comentó. Y ejemplificó lo que ocurre con un corte popular. “La bondiola que llega de Brasil viene congelada y se ofrece entera. Al consumidor no le es práctica esta presentación. Nosotros nos dimos cuenta y la bondiola de nuestra marca se ofrece fresca, dividida por un corte que permite su mejor consumo para una familia promedio”, recordó.
Todas las carnes ganaron kilos de consumo en 2025
El consumo per cápita de carne bovina se estimó en 48,6 kilos por habitante en 2025, con una mejora interanual del 1,6%, aunque aún por debajo del promedio histórico reciente. En cambio, el pollo y el cerdo alcanzaron máximos históricos, con 46,8 y 18,4 kilos por habitante, respectivamente según datos relevados por la Bolsa de Comercio de Rosario. El mayor valor relativo de la carne vacuna, impulsado por la demanda externa, favoreció la sustitución hacia estas proteínas alternativas.
Sumando los tres tipos de carnes, el consumo total creció en casi cuatro kilos por habitante respecto de 2024, consolidando una tendencia de largo plazo que muestra una dieta más diversificada.
En el caso de los lácteos, el consumo promedio entre enero y octubre se ubicó en 186 litros por habitante, un 8,8% más que el año anterior, aunque hacia el cierre del año comenzaron a observarse señales de desaceleración.
En el frente externo, 2025 fue un año excepcional para la carne bovina en términos de precios. La escasez de oferta en Estados Unidos y la Unión Europea empujó la demanda internacional y llevó el índice de precios de la FAO a su máximo histórico. Si bien el volumen exportado por Argentina cayó un 8,7% respecto del récord de 2024, el valor total alcanzó un nuevo máximo: se estima que las exportaciones del complejo bovino cerrarían el año en torno a los 4.600 millones de dólares.
El complejo lácteo también aportó divisas crecientes, con más de 337.000 toneladas exportadas entre enero y noviembre y un ingreso de 1.291 millones de dólares, mientras que las exportaciones aviares y porcinas mostraron un desempeño más moderado.
En conjunto, el balance de 2025 refleja cadenas productivas que lograron combinar recuperación del consumo interno, mejoras productivas y un fuerte impulso exportador, en un año donde además se redujeron los derechos de exportación.
Fuente: El Territorio
