El dato que alarma a los científicos: una colonia de pingüinos perdió más de 500.000 ejemplares, el 63% de su población, en 14 años

La imagen de una enorme colonia de pingüinos cubriendo las laderas de una isla volcánica antártica podría estar cambiando para siempre. Un nuevo estudio reveló que la población de pingüinos barbijo cayó un 63% entre 2011 y 2025 en la isla Zavodovski, que durante años fue considerada la mayor colonia de pingüinos del mundo.

En ese período, los investigadores estimaron la pérdida de más de 500.000 ejemplares reproductores, en lo que describieron como uno de los descensos más acelerados registrados para esta especie. La investigación fue realizada por científicos del British Antarctic Survey (BAS) y publicada este 7 de octubre en la revista científica Current Biology.

De ser la colonia más grande del mundo a sufrir un descenso histórico

Zavodovski es una isla remota del archipiélago de las Islas Sandwich del Sur, en la Antártida. Allí convivían principalmente dos especies: el pingüino barbijo (Pygoscelis antarcticus) y el pingüino macaroni (Eudyptes chrysolophus).

Los datos, por su parte, muestran un contraste llamativo. En 2011, Zavodovski albergaba aproximadamente 543.000 parejas reproductoras de pingüinos barbijo. Para 2025, la cifra había descendido hasta unas 201.000 parejas, lo que representa una caída del 63%. En términos generales, el estudio estima que desaparecieron más de medio millón de pingüinos de esta especie de la isla.

El descenso fue tan pronunciado que Zavodovski perdió el título de mayor colonia de pingüinos del mundo. Ahora, ese lugar corresponde a la colonia de cabo Adare, en el mar de Ross, también en la Antártida.

El motivo por el que desaparecieron tantos pingüinos en la Antártida

Los científicos analizaron imágenes aéreas, fotografías obtenidas mediante drones, información satelital y datos de seguimiento de los animales para reconstruir la evolución de la colonia.

Una de las primeras hipótesis era que el descenso podía estar relacionado con la actividad volcánica de la isla. Zavodovski cuenta con el monte Curry, un volcán activo que tuvo una erupción en 2016.

Sin embargo, los investigadores descartaron que ese episodio fuera el principal responsable: la disminución de los pingüinos ya había comenzado varios años antes. La explicación que cobró mayor fuerza está relacionada con el calentamiento de los océanos y la disponibilidad de alimento.

Los pingüinos barbijo dependen especialmente del krill antártico, un pequeño crustáceo que constituye una parte fundamental de su dieta. El aumento de las temperaturas está modificando la distribución de este alimento y desplazándolo hacia aguas más frías, lo que dificulta que los pingüinos puedan acceder a él.

Un dato sorprendente: otra especie aumentó su población

El fenómeno no afectó de la misma manera a todos los pingüinos de Zavodovski. Mientras los barbijos sufrieron un desplome del 63%, los pingüinos macaroni aumentaron aproximadamente un 28% entre 2011 y 2025. La explicación estaría, en parte, en sus hábitos alimentarios: tienen una dieta más variada y pueden recurrir a otros peces y crustáceos cuando el krill escasea.

Según los datos del estudio, las parejas reproductoras de pingüinos macaroni pasaron de unas 169.000 en 2011 a más de 216.000 en 2025. El contraste permite observar cómo una misma transformación ambiental puede afectar de manera diferente a especies que comparten un mismo territorio.

Una señal de alarma para la Antártida

Los investigadores consideran especialmente preocupante la velocidad del descenso. Zavodovski había sido durante años una excepción frente a la disminución de los pingüinos barbijo registrada en otras zonas de la Antártida, pero ahora presenta la tasa de caída más alta documentada para esta especie.

Además, los científicos advierten que el problema podría ser todavía mayor si se confirma que una situación similar está ocurriendo en otras islas de las Sandwich del Sur. En particular, consideran necesario estudiar las poblaciones de las islas Candlemas, Visokoi y Saunders, que también albergaban grandes colonias de pingüinos barbijo.

Si el mismo patrón se repite en esos territorios, los investigadores plantean que podría ser necesario revisar el estado de conservación de la especie y considerar su clasificación como “en peligro”.

La historia de Zavodovski deja así una señal difícil de ignorar: incluso una de las colonias de pingüinos más grandes y remotas del planeta puede experimentar transformaciones profundas en apenas 15 años.