Brasil. La Policía Federal de Brasil descubrió un túnel clandestino en la ciudad de Foz de Iguazú que, según la investigación, era utilizado por una organización criminal para ocultar y trasladar mercadería de contrabando proveniente de Paraguay, además de facilitar operaciones vinculadas al lavado de dinero.
El hallazgo se produjo durante la segunda fase de la Operación Lastro Oculto, un operativo destinado a desarticular una estructura investigada por presuntos delitos de asociación ilícita, contrabando, evasión de impuestos aduaneros y lavado de activos.
Un pasadizo oculto entre dos empresas

De acuerdo con la información difundida por la Policía Federal, el túnel conectaba dos inmuebles utilizados por empresas y permitía mover mercadería de manera encubierta, evitando los controles de las autoridades brasileñas.
Durante los allanamientos, los investigadores constataron que el acceso al pasadizo había sido soldado, por lo que fue necesaria la intervención del Cuerpo de Bomberos para abrir la entrada y garantizar el ingreso seguro de los efectivos.
Ahora, tanto la estructura como los elementos encontrados en el lugar serán sometidos a pericias para determinar cómo operaba el sistema y establecer el alcance de las maniobras ilegales.
Una red dedicada al contrabando
Según la pesquisa, la organización ofrecía servicios a comerciantes de Brasil y Ciudad del Este, interesados en ingresar productos al territorio brasileño sin abonar los impuestos correspondientes y al margen de los controles aduaneros.
Los investigadores sostienen que la banda intervenía en todas las etapas del circuito ilegal, desde el almacenamiento de la mercadería hasta su distribución mediante rutas terrestres y fluviales.
Además, el grupo se encargaba de acondicionar vehículos para el transporte de la carga, administrar puertos clandestinos, controlar las finanzas de la organización y coordinar los pagos derivados de las operaciones.
Sospechas de lavado de dinero
La investigación también apunta a que parte de las ganancias obtenidas mediante el contrabando habría sido utilizada para adquirir vehículos e inmuebles en Foz de Iguazú, como parte de un esquema destinado a blanquear fondos de origen ilícito.
En ese contexto, la Policía Federal sospecha que algunas empresas funcionaban como pantalla para ocultar el patrimonio de la organización y canalizar inversiones, entre ellas la construcción de un hotel en la ciudad.
Hasta el momento, las autoridades brasileñas no difundieron la identidad de los sospechosos. No obstante, adelantaron que los involucrados podrían ser imputados por asociación ilícita, contrabando, evasión de impuestos aduaneros y lavado de dinero, de acuerdo con el grado de participación que determine el avance de la investigación.
