Uno de los socios de la empresa misionera que los atrasos salariales y la suspensión de los servicios nacionales no responden a cuestiones políticas ni a la quita de subsidios. Señaló que las operaciones permanecen supeditadas a la resolución de diferencias dentro del directorio y negó que la firma esté al borde de la quiebra.
En medio de la incertidumbre generada por la suspensión de los servicios nacionales de Crucero del Norte y los atrasos en el pago de salarios, uno de los socios de la empresa, Julio Koropeski, aseguró que la situación que atraviesa la firma no responde a una crisis económica ni a cuestiones políticas, sino a un conflicto de índole familiar.
En un breve contacto con Misiones Online, Koropeski negó que las dificultades que atraviesa la empresa estén vinculadas con decisiones del Gobierno nacional o con la eliminación de subsidios al transporte de larga distancia.
“No se trata de una crisis económica ni política, el problema de la empresa es de índole familiar”, sostuvo el empresario.
En ese sentido, también descartó que los atrasos salariales y la decisión de suspender los servicios nacionales tengan relación con la quita de subsidios. “Ni tampoco de quita de subsidios, porque la política de subsidios del Gobierno cayó hace un tiempo y nosotros buscamos potenciar los servicios pensando en el usuario”, explicó.
Un conflicto dentro de la familia propietaria
Según precisó Koropeski, el origen de la situación se encuentra en un conflicto familiar que repercute actualmente en el funcionamiento de la compañía, cuya sede central se encuentra en Garupá.
Julio Koropeski es uno de los socios con participación directa en las acciones de Crucero del Norte, junto a su hermano Hugo Koropeski y su madre.
El empresario evitó brindar detalles sobre las diferencias existentes con su hermano y se limitó a remarcar que el conflicto no tiene relación con la política ni con una situación de insolvencia de la empresa.
“No hay conflictos políticos, el conflicto es familiar”, reiteró.
Koropeski negó que Crucero del Norte vaya a la quiebra
Ante las versiones que comenzaron a circular a partir de la suspensión de los servicios y las dificultades para cumplir con algunas obligaciones, Koropeski negó enfáticamente que Crucero del Norte se encamine a una quiebra.
“Es fácil comprobar nuestra situación financiera consultando con el Banco Central de la República Argentina”, afirmó.
De esta manera, buscó diferenciar la situación financiera de la empresa del conflicto que actualmente atraviesa su estructura societaria y de conducción.

Los servicios continúan suspendidos
Por el momento, no está previsto el restablecimiento de los servicios nacionales de Crucero del Norte. De acuerdo con lo explicado por uno de sus socios, todas las operaciones se encuentran supeditadas a que se resuelvan las diferencias existentes dentro del directorio.
La situación mantiene en vilo a trabajadores, pasajeros y agencias que dependen de la operatoria de la empresa, mientras la definición sobre el futuro inmediato de los servicios queda atada a la resolución del conflicto interno.
Así, desde la propia conducción de Crucero del Norte buscan instalar una explicación diferente a la que había comenzado a circular en torno a la situación de la empresa: para uno de sus socios, el problema no es económico ni político, sino familiar y está concentrado en las diferencias dentro del directorio de la compañía.
En ese contexto, Koropeski cerró su mensaje con una definición personal y familiar sobre el compromiso asumido por la empresa: “En nombre mío, el de mi madre y como me enseñó mi padre, don Demetrio, que ya no está entre nosotros, voy a honrar hasta el último compromiso que asumimos”.
Misiones Online
