Continuando con el desarrollo de las presentaciones que se dieron en la Segunda Jornada Provincial de Calidad y Seguridad del Paciente, ambos expositores del nivel central, el director de Atención Primaria de la Salud, Leopoldo Benítez y la Lic. Romina Soledad Sartori, integrante del equipo de la Dirección de Farmacia, presentaron exposiciones orientadas a brindar herramientas concretas para que los equipos de salud puedan prevenir incidentes y mejorar de manera continua los procesos asistenciales a través de la trazabilidad, indicadores y reducción de riesgos asociados a la administración de medicamentos.
Uno de los ejes desarrollados estuvo vinculado con la importancia de los registros, los indicadores y los datos de calidad como herramientas fundamentales para una atención segura y trazable. La exposición, desarrollada desde la Dirección de Atención Primaria de la Salud, explicó que los indicadores permiten monitorear el desempeño del sistema sanitario, evaluar resultados, detectar brechas y definir acciones de mejora.
En este marco, se destacó que la calidad de la información comienza en el primer contacto con la persona y se construye a lo largo de todo el proceso asistencial, desde la admisión y el registro de datos antropométricos, hasta la carga de diagnósticos y prestaciones, la validación y la generación de indicadores. En el caso de las líneas de cuidado de SUMAR+, se remarcó que una presentación debe estar realizada, registrada y contar con datos completos para poder ser validada.
La presentación puso en valor, además, la relación entre registro y seguridad del paciente. Contar con información adecuada permite garantizar la continuidad de la atención, reconstruir y auditar los procesos, generar información para la gestión y utilizar datos para identificar oportunidades de mejora.
Otro de los temas abordados durante la jornada fue el de las prácticas seguras en el manejo de medicamentos, exposición a cargo de la Lic. Romina Soledad Sartori. El eje estuvo puesto en la reducción del daño grave y evitable relacionado con la medicación, mediante el fortalecimiento de los sistemas destinados a prevenir errores y minimizar sus consecuencias.
Durante la exposición se repasaron cinco principios fundamentales para una administración segura: medicamento correcto, dosis correcta, paciente correcto, hora correcta y vía de administración correcta. También se trabajó sobre la identificación de medicamentos de alto riesgo y la necesidad de establecer barreras que permitan disminuir la posibilidad de errores durante su preparación y administración.
Entre las estrategias presentadas se incluyeron la estandarización de procesos, la identificación diferenciada de medicamentos, las medidas para evitar confusiones entre fármacos de apariencia o denominación similar y la doble verificación independiente para medicamentos de alto riesgo. Esta última contempla que dos profesionales realicen de manera separada el cálculo de la dosis y la disolución, deteniendo el procedimiento ante cualquier diferencia.
La jornada también permitió abordar el desarrollo de propuestas de mejora institucional, a partir de la identificación de problemas, el análisis de sus causas, la definición de objetivos y la implementación de estrategias que posteriormente puedan ser evaluadas y medidas en cuanto a su impacto.
De esta manera, ambas presentaciones reforzaron una premisa central de la calidad asistencial: la seguridad se construye en cada etapa del proceso de atención. Registrar correctamente, disponer de información confiable, estandarizar procedimientos e incorporar barreras frente al riesgo son acciones que contribuyen a una atención más segura, trazable y orientada a la mejora continua.
La actividad fue organizada por la Dirección de Calidad y Seguridad del Paciente del Ministerio de Salud Pública, como espacio de intercambio y aprendizaje entre los equipos de salud.
