El presidente Javier Milei recibe a su par chileno, José Antonio Kast, en Buenos Aires en lo que constituye su primer viaje internacional. La agenda bilateral se enfoca en comercio y energía. Además, el encuentro ocurre en medio de la fuga de un exguerrillero.
El presidente Javier Milei recibió este lunes en la Casa Rosada a su par de Chile, José Antonio Kast. El encuentro se produjo en el marco del primer viaje internacional del mandatario trasandino desde su asunción el pasado 11 de marzo y subraya la afinidad ideológica entre ambos líderes.
La elección de Argentina como primer destino rompe con la tradición de su antecesor, Gabriel Boric, quien visitó a Alberto Fernández un mes después de llegar al Palacio de la Moneda. Sin embargo, la sintonía entre Kast y Milei, quien le manifestó un explícito apoyo durante las elecciones chilenas, explica la decisión.
Kast llegó al país junto con una comitiva que incluyó a su canciller, Francisco Pérez Mackenna; la ministra de Seguridad Pública, Trinidad Steinert; y el secretario general de la Unión Demócrata Independiente, Juan Antonio Coloma. Al grupo se sumaron el ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, y la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez.
Aunque las autoridades nacionales no difundieron los temas de la reunión privada, el medio chileno La Tercera aseguró que los focos formales del encuentro estuvieron en el comercio y la energía. El objetivo es fortalecer la relación económica bilateral. Por otra parte, la reunión se enmarcó en la búsqueda de Milei de forjar una alianza estratégica con Kast y otros líderes de centroderecha de la región para conformar un bloque con programas económicos liberales.
La fuga de un exguerrillero
La agenda de seguridad ocupó un lugar central en la conversación, impulsada por la reciente fuga de Galvarino Sergio Apablaza Guerra, un exguerrillero chileno que residía en Moreno. El país limítrofe busca su extradición desde hace años por su presunta participación en el asesinato del senador derechista Jaime Guzmán en 1991.
Apablaza Guerra, exmiembro del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMN), llegó a la Argentina en 1993. En 2005, el gobierno de Néstor Kirchner le concedió el estatus de refugiado político, a pesar de que la Corte Suprema de Justicia ya había autorizado su extradición. La gestión de Mauricio Macri revocó esa protección en 2017, pero una serie de recursos judiciales presentados por el acusado mantuvieron en suspenso la expulsión.
Según comunicó el Ministerio de Seguridad el pasado viernes, Apablaza Guerra “habría dejado de estar a derecho en ese juicio y se ordenó su inmediata detención”. Sin embargo, cuando los efectivos de Interpol allanaron su domicilio la semana pasada, el exguerrillero ya se había fugado. La cartera que comanda Alejandra Monteoliva dispuso una recompensa de $20 millones para quien aporte información que facilite su captura.
Este no fue el primer contacto entre ambos mandatarios. El líder del Partido Republicano chileno ya visitó la Casa Rosada en diciembre pasado. En esa ocasión, trazaron una hoja de ruta enfocada en la seguridad regional y fronteriza, así como en la lucha contra el crimen organizado transnacional.
