Tras participar de la colocación del busto de José Gervasio Artigas en la Cruz de Santa Ana, el gobernador Hugo Passalacqua reivindicó el legado del caudillo oriental y su vínculo con Andrés Guacurarí. Planteó que la memoria histórica no debe limitarse a los actos patrios, sino traducirse en valores y responsabilidades que se ejerzan cotidianamente.
Desde la Cruz de Santa Ana, un escenario cargado de simbolismo para la historia misionera, el gobernador Hugo Passalacqua reivindicó la figura de José Gervasio Artigas y la tradición política de los pueblos libres, en un mensaje que buscó trascender la conmemoración para poner el foco en la construcción cotidiana de la patria.
Tras participar de la colocación del busto del caudillo oriental, Passalacqua destacó especialmente el vínculo entre Artigas y Andrés Guacurarí, una relación histórica que forma parte de la identidad de Misiones y que, según sostuvo, explica buena parte del arraigo que el ideario artiguista conserva en la provincia.
“No fue un teórico el artiguismo, sino que llevó a la práctica los valores de Artigas”, sostuvo el gobernador, al reivindicar una concepción política que no quedó encerrada en los discursos, sino que se expresó en acciones concretas y en la defensa de los pueblos libres.
Para Passalacqua, esa tradición llegó a Misiones fundamentalmente a través de Andresito, a quien consideró una figura central para comprender la identidad histórica de la provincia.
“Los misioneros tenemos muy metido a Artigas a través de Andresito”, afirmó.
La colocación del busto en Santa Ana fue presentada así como algo más que un homenaje. El acto permitió volver sobre una tradición histórica que une a Misiones con el ideario artiguista y con una concepción de libertad, autonomía y defensa de los pueblos que atraviesa buena parte de la historia regional.
La memoria como construcción política
En su reflexión, Passalacqua puso especial énfasis en el concepto de memoria. Y planteó una mirada que excede las fechas del calendario escolar o los actos oficiales.
“Para los misioneros todo significa muchísimo. Para los pueblos, en realidad, y en particular, la memoria de los hechos”, señaló.
Pero inmediatamente buscó darle otra dimensión a ese concepto.
“La memoria no es solamente conmemorar los actos del 25 de Mayo, 9 de Julio o las fechas patrias. Para mí, la memoria de esos hombres es una práctica diaria”, sostuvo.
La definición implica, en términos políticos, trasladar el legado de los grandes protagonistas de la historia al presente. Para Passalacqua, recordar a Artigas, Andresito o San Martín no consiste únicamente en reconocer su valentía, sino en recuperar los valores que guiaron sus decisiones.
“No quisiera que fueran solamente hombres valientes. Hay montones de gente valiente que no dejaron valores. Tenemos que aplicar esos valores todos los días”, afirmó.
En esa línea, mencionó la libertad como uno de los principios que deben permanecer vigentes y que requieren una construcción permanente por parte de la sociedad.
De los símbolos a la vida cotidiana
El gobernador también puso el foco en el papel de la educación y de la transmisión de la historia a las nuevas generaciones. Consideró que enseñar la historia no debería reducirse a repetir fechas o cumplir con una ceremonia escolar.
“La parte simbólica está bien, pero la patria es una construcción cotidiana”, resumió.
La frase sintetizó el sentido que Passalacqua buscó darle al homenaje en Santa Ana: los símbolos son importantes, pero adquieren verdadero significado cuando los valores que representan se transforman en conductas concretas.
En ese marco, reivindicó la necesidad de que la escuela y quienes tienen responsabilidades en la sociedad mantengan viva la memoria histórica, no como una repetición mecánica del pasado, sino como una herramienta para comprender el presente.
La referencia a Artigas también permitió recuperar la dimensión regional de una figura cuya trayectoria atravesó distintos territorios sudamericanos y cuyo pensamiento tuvo una influencia directa sobre Andresito y sobre la historia política de Misiones.
Así, desde uno de los lugares más emblemáticos de la provincia, Passalacqua volvió a colocar en el centro del discurso la idea de pueblos libres, una bandera histórica asociada a Artigas y que en Misiones encuentra una expresión propia a través de la figura de Andresito.
El mensaje del gobernador no quedó, entonces, en el homenaje a un prócer. La colocación del busto funcionó como punto de partida para una reflexión más amplia sobre identidad, libertad y pertenencia: la memoria como una forma de construir presente y la patria como una tarea que, lejos de terminar en los actos oficiales, se renueva todos los días.
