Pese al golazo de Lionel Messi, Inter Miami perdió el clásico 4-3 ante Orlando City tras ir ganando 3-0

En un partido que rozó lo cinematográfico, el Inter Miami sufrió una de sus derrotas más dolorosas en el Chase Stadium tras caer por 4-3 ante Orlando City, por una nueva jornada de la Major League Soccer (MLS), pese al golazo de Lionel Messi y a estar ganándolo 3-0 en la primera mitad.

Lo que parecía una fiesta total para el equipo de Florida, terminó en una frustración absoluta luego de que el conjunto visitante lograra revertir una desventaja de tres goles de manera agónica

El inicio del encuentro fue un monólogo de las «Garzas». El Inter Miami salió decidido a llevarse el clásico y, en apenas 33 minutos de juego, ya ganaba por un contundente 3-0.

El tercer tanto de esa ráfaga fue obra de Messi, quien volvió a deleitar a los presentes con un nuevo golazo para ampliar la cuenta y desatar la euforia en las tribunas.

Sin embargo, la historia cambió radicalmente cuando apareció la figura del argentino Martín Ojeda. En una actuación personal inolvidable, el exjugador de Racing y Godoy Cruz se cargó el equipo al hombro y marcó tres goles para lograr la igualdad parcial, silenciando el estadio y dejando al Inter contra las cuerdas.

Sobre la hora, Orlando City aprovechó el envión anímico y completó la remontada para ponerse 4-3 arriba, dejando a los locales sin margen de maniobra.

Las estadísticas de Sofascore de Inter Miami vs. Orlando City: Lionel Messi vs. Martín Ojeda.

Las estadísticas de Sofascore de Inter Miami vs. Orlando City: Lionel Messi vs. Martín Ojeda.

El empate que no fue: el travesaño le dijo que no a Lionel Messi en el final

Fiel a su estilo, el astro argentino buscó el milagro hasta el último segundo. En el minuto 95, Inter Miami dispuso de un tiro libre ideal en la puerta del área. Messi ejecutó con maestría, pero la pelota besó el travesaño y salió ante la mirada incrédula de los fanáticos, sentenciando la caída en el clásico.

Con este resultado, el equipo de Miami deberá dar vuelta la página rápidamente para corregir los errores defensivos que le costaron un partido que, en los papeles, parecía completamente liquidado.