Spirit Airlines anunció el cese de operaciones y canceló todos sus vuelos

Spirit Airlines, una aerolínea conocida por su modelo de negocios sustentado en tarifas económicas y cargos por servicios adicionales, comunicó este sábado el fin de sus operaciones luego de 34 años en el rubro. La empresa, que en su momento manejaba cientos de vuelos diarios con aeronaves de color amarillo y daba trabajo a unas 17.000 personas, informó en su portal web que la totalidad de los vuelos fueron anulados y que la atención al cliente ya no se encuentra operativa.

En un comunicado, Spirit expresó: «Estamos orgullosos del impacto que nuestro modelo de precios low-cost ha tenido en la industria durante los últimos 34 años y esperábamos poder seguir atendiendo a nuestros clientes durante muchos años más»

La aerolínea indicó que los pasajeros podrán pedir reembolsos, aunque no recibirán ayuda para modificar sus itinerarios con otras compañías. El cierre se produjo después de que se agotaran las alternativas de ayuda gubernamental. El presidente Donald Trump declaró el viernes que su administración le presentó a Spirit una «propuesta final» para una compra financiada con recursos públicos, pero no se logró un acuerdo.

Una semana antes, Trump había mencionado la posibilidad de un rescate tras la segunda declaración de quiebra de la aerolínea en menos de dos años, una situación empeorada por el fuerte incremento en los precios del combustible para aviones debido a la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán.

Desde el inicio de la pandemia de COVID-19, Spirit enfrentó problemas financieros por el aumento de los costos operativos y el endeudamiento. En noviembre de 2024, solicitó la protección del Capítulo 11 tras contabilizar pérdidas superiores a los USD 2.500 millones desde 2020. En agosto de 2025, volvió a acogerse a la protección por bancarrota, con deudas de USD 8.100 millones y activos por USD 8.600 millones.

Sindicatos y defensores del rescate advirtieron que el colapso deja a miles de empleados sin trabajo y reduce la competencia en el sector, lo que podría derivar en subas de las tarifas aéreas. El abogado de Spirit, Marshall Huebner, estimó que la medida afecta a unos 17.000 trabajadores.

La ausencia de la compañía se hará sentir especialmente entre los viajeros que buscan tarifas económicas y en ciudades como Las Vegas, Fort Lauderdale y Orlando, donde la aerolínea tenía gran presencia.

Spirit transportó alrededor de 1,7 millones de pasajeros nacionales en febrero, medio millón menos que en el mismo mes del año anterior, y en mayo de 2026 ofreció la mitad de asientos disponibles respecto a mayo de 2024, de acuerdo con datos de Cirium.

Según su propio sitio web, la aerolínea conectaba Estados Unidos, particularmente el estado de Florida, con más de 20 destinos en toda Latinoamérica y el Caribe, incluyendo México, Colombia, Costa Rica, Honduras, Perú, Puerto Rico y República Dominicana.

Antes del cierre definitivo, ante la posibilidad de la disolución, pasajeros frecuentes de Spirit manifestaron su incertidumbre por sus reservas, créditos y programas de viajero frecuente. La empresa no registraba ganancias anuales desde 2019 y, desde entonces, acumuló pérdidas por varios miles de millones de dólares.

Jorvan Jonbaptist, consultado por la filial local de la cadena estadounidense CBS en un vuelo a Carolina del Norte, señaló: «Si la cierran, definitivamente afectará mis planes de viaje». Por su parte, Ken Pryor mostró su inquietud por sus puntos acumulados y su estatus silver elite en Estados Unidos: «Eso es preocupante. Vaya noticia para recibir antes de volar».