Tucumán: hallaron calcinado el cuerpo de una mujer dentro de un auto

El cadáver calcinado de una mujer de 41 años fue descubierto dentro de un automóvil incendiado en la capital tucumana. Si bien se investigan varias líneas, la principal sostiene que podría tratarse de un femicidio.

 

La fallecida fue identificada como Cinthia Verónica Lazarte, a quien en el barrio conocían como “Piba”. El hallazgo ocurrió a la 1.30 de la madrugada de este sábado 13 de junio, en calle Francia al 1.100, en la zona este de San Miguel de Tucumán, donde el vehículo estaba estacionado.

 

Fueron los vecinos quienes alertaron que el auto se estaba incendiando. Al llegar, los policías lograron apagar el fuego y encontraron los restos de la mujer. Según informó luego el Ministerio Público Fiscal, la víctima se encontraba en situación de calle.

 

El caso movilizó a peritos criminalísticos y a personal judicial, que trabajaron en la preservación de la escena y relevaron los primeros indicios. De acuerdo con lo que publicó el medio local El Tucumano, habría señales de que la mujer sufrió un ataque antes de ingresar al automóvil.

 

Entre los elementos ya incorporados a la causa, los investigadores detectaron que Lazarte tenía un cable alrededor del cuello. Ese dato será cotejado con las pericias forenses para determinar las causas exactas de la muerte y establecer si el auto fue incendiado antes o después del fallecimiento.

 

La investigación quedó en manos de la Unidad Fiscal Especializada en Homicidios I, a cargo de Pedro Gallo y de la investigadora Sylvina Ojeda, quienes intentan reconstruir el contexto del fatal desenlace.

 

Este trágico episodio se suma a una escalofriante estadística que conmueve al país, en particular el reciente caso de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, cuyo femicidio impactó profundamente a la opinión pública . Según el último informe del Observatorio «Mujeres, Disidencias, Derechos» de Mumalá, se registraron 105 femicidios en lo que va del 2026 en Argentina, lo que representa una muerte violenta por razones de género cada 35 horas . Organizaciones feministas han señalado que casos como los de Agostina y Cinthia son «consecuencia de un contexto en el que se desmantelan las políticas públicas para prevenir y abordar la violencia machista, mientras se multiplican los discursos de odio que niegan esta problemática» . Desde aquel primer «Ni Una Menos» que movilizó al país tras el crimen de Chiara Páez en 2015, la cifra de víctimas fatales asciende a más de 3.200, un número que evidencia la persistencia de una deuda estructural en materia de protección a las mujeres y disidencias .