El esquema del monotributo vuelve a moverse y, con él, las cuentas de miles de contribuyentes. A partir de mayo, algunas categorías empiezan a cruzar la barrera de los seis dígitos mensuales, lo que genera ruido entre quienes ya venían ajustados con los costos.
La actualización impacta especialmente en los niveles más altos del régimen simplificado, donde el componente impositivo, previsional y de obra social se combinan en montos cada vez más exigentes. En ese marco, muchos monotributistas empiezan a preguntarse si todavía les conviene seguir dentro del sistema
El rol de la ARCA es central en este proceso, ya que administra las escalas, pagos y consultas. La clave, como siempre, pasa por entender en qué categoría está cada uno y cómo impactan los cambios en la práctica.
